Correr y la densidad ósea

La densidad ósea es una medida del contenido mineral que hay dentro de tus huesos. Los individuos con un alto contenido mineral tienen a tener menos riesgos de fracturas relacionadas con la osteoporosis. Realizar ejercicio con peso que incluye correr puede desencadenar aumentos significativos de la densidad ósea. Sin embargo, si corres demasiado en realidad puedes disminuir el contenido mineral y aumentar los riesgos para tu salud.

Cuestiones básicas

Cuando realizas ejercicios con peso, tus músculos ayudan a tu cuerpo a resistir el estrés de tu actividad tirando de tus huesos. A su vez, este efecto promueve aumentos en tu densidad ósea. Si tú aumentas la densidad ósea tempranamente en tu vida, puedes reducir sustancialmente tus riesgos a desarrollar osteoporosis. Además de correr, las actividades de peso incluyen subir escaleras, caminar, practicar remo, actividad aeróbica de bajo impacto y bailar.

Los beneficios de correr

La cantidad y ubicación del impacto causado por el ejercicio con peso tiene efectos directos en el aumento de tu densidad ósea, según la United States Sports Academy. Las opciones de bajo impacto que incluyen caminar producen un impacto corporal mínimo y un cambio mínimo o nulo en la densidad ósea. Practicar remo, por otro lado, produce aumentos significativos en la densidad, pero sólo en la parte baja de la columna. El ejercicio de correr parece producir mejoramientos superiores en la densidad ósea cuando se lo compara con la práctica de remo, así como también otras opciones como andar en bicicleta o nadar. Tiene beneficios especialmente positivos para la salud de los huesos en tus piernas.

Cantidad de tiempo para correr

Las cantidades moderadas del ejercicio de correr ofrece la influencia más beneficiosa en la salud de tus huesos, tal como informa U.S. Sports Academy. Los corredores que hacen 20 a 30 km de carrera por semana generalmente caen dentro de esta categoría saludable. Sin embargo, los corredores que regularmente exceden esta cantidad de actividad corren el riesgo permanente de elevar los niveles de cortisol en sangre, una hormona producida en las glándulas suprarrenales que pueden degradar la salud de los huesos. De hecho, los atletas que corren aproximadamente 90 km por semana han mostrado niveles de densidad ósea inferiores que los que se encuentran en los individuos físicamente inactivos.

Consideraciones

Con el paso del tiempo, tu cuerpo se ajustará al estrés de correr u otras actividades con peso y los aumentos en la densidad ósea irán disminuyendo. Para evitar estos efectos, aumenta progresivamente tu cantidad de actividad semanal hasta alcanzar el nivel de beneficio máximo. Para lograr una mayor densidad ósea en otras zonas de tu cuerpo, combina el ejercicio de correr con una variedad de otros ejercicios con peso. Una vez que establezcas una rutina de ejercicio, alterándola cada dos a cuatro semana para colocar un nuevo estrés beneficioso en tu cuerpo y estimular mejoramientos de la densidad ósea extensamente. Si ya tienes osteoporosis, evita correr y los ejercicios de bajo impacto. Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicio.

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Escrito por m. gideon hoyle | Traducido por aldana avale