Cómo entender una lectura de la presión sanguínea

Escrito por S.F. Heron
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Las lectura de la presión sanguínea miden la cantidad de presión que ejerce el corazón cuando se contrae para bombear sangre fuera de él. Además, la lectura denota también la cantidad de presión existente cuando el corazón descansa entre pulsaciones. Estas dos cifras se combinan para proporcionales a los médicos una lectura precisa de la función del músculo cardíaco. Si los números son demasiado elevados, este es el primer indicio de una posible condición llamada presión alta o hipertensión.

Establece la presión actual del individuo. Aparecerán dos números en el monitor del tensiómetro. La presión sanguínea óptima es 120/80 mmHg. Ambas cifras se miden en milímetros de mercurio (mmHg), la unidad de medición común para la presión sanguínea.

Mide la presión sanguínea sistólica. El número superior de la lectura representa la cantidad de presión generada mientras el corazón bombea sangre y se contrae para que la sangre salga del corazón. Esta presión debe ser de o inferior a 120 mmHg. En términos sencillos, la presión sistólica mide la presión creada por las contracciones del corazón.

Mide la presión diastólica. Este número inferior de la lectura de la presión refleja la cantidad de presión existente en las arterias del corazón mientras este descansa. La lectura debe registrar 80mmHg o menos. Expresado en términos sencillos, las lecturas de la presión diastólica miden la presión del corazón cuando está en reposo.

Compara la lectura actual de la presión con lecturas anteriores. La lectura óptima para un adulto es inferior a 120/80mmHg. Cualquier cifra que esté por encima de esta línea de base puede ser un indicio de hipertensión (presión alta crónica). Las lecturas de pre-hipertensión recaen entre 120 y 139 mmHg para la cifra correspondiente a la presión sistólica (superior) y entre 80 y 89 mmHg para el número correspondiente a la presión diastólica (inferior). Cualquier lectura de la presión sanguínea que esté por encima de los 140/90 mmHg se considera alta y requiere tratamiento con remedios, dieta y cambios en el estilo de vida.

Advertencias

La presión sanguínea cambia continuamente sobre la base de muchos factores. El estrés, los movimientos, la temperatura, la postura (piernas cruzadas), los medicamentos y la actividad pueden afectarla. Es preferible medir la presión sanguínea todos los días a la misma hora para compararla bajo las mismas circunstancias. Usar el mismo dispositivo para medirla también puede crear una situación lo más similar posible para incrementar la precisión de la medición. Asegúrate de que el manguito del tensiómetro tenga el tamaño correcto para ti. Si es demasiado grande o demasiado pequeño, la lectura no será precisa.