Síntomas de las alergias de verano

Los síntomas de la alergia de verano que afectan al tracto respiratorio suelen deberse a la exposición al polen y al moho en la hierba y las hojas.

Los síntomas de la alergia de verano que afectan al tracto respiratorio suelen deberse a la exposición al polen y al moho en la hierba y las hojas.

Los síntomas de la alergia de verano que afectan al tracto respiratorio suelen deberse a la exposición a determinadas fuentes, como el polen de la hierba y el moho de las hojas. A diferencia de la creencia popular, la mayoría de las personas no son alérgicas al florecimiento o a las plantas que producen frutos y son activas durante el verano. Los alérgenos de las plantas que causan los problemas respiratorios de la fiebre del heno son los que están presentes en las pequeños, livianos y abundantes gránulos de polen y esporas de hongos en la hierba durante el verano y en las hojas en descomposición. Si las reacciones alérgicas persisten a lo largo de otras estaciones, es probable que se deba a las múltiples alergias estacionales o a las alergias perennes.

Picazón

La reacción alérgica del cuerpo ante los alérgenos del paso y del moho es la liberación de histaminas en el torrente sanguíneo. La histaminas crean una afección inflamatoria en las membranas mucosas, y la picazón es uno de los signos de esa condición. Como indica el sitio web de la clínica Mayo, la fiebre del heno, o rinitis alérgica por estación, puede generar picazón en los ojos, la nariz, la boca y la garganta.

Ojos inflamados

La picazón y la inflamación el ojos pueden desarrollar otros síntomas alérgicos durante la estación de verano o cuando las hojas se encuentran en el suelo a determinadas temperaturas. El Centro Médico de la Universidad de Maryland enumera a la inflamación de os párpados como un síntoma de una reacción alérgica al polen o al moho. La inflamación en el área de los ojos también puede generar presión o dolor facial y dolores de cabeza.

Ojeras debajo de los ojos

La inflamación indica un incremento en la cantidad de sangre que se envía al área de los senos nasales por medio del funcionamiento incorrecto del sistema inmune. El aumento del flujo sanguíneo entre la nariz y los ojos puede provocar ojeras debajo de los ojos, según señala el Centro de Medicina UM; esta condición también se conoce como ojeras por reacción alérgica.

Problemas respiratorios

A medida que la inflamación comprime los conductos nasales y los senos paranasales, y las histaminas conducen los fluidos hacia las vías respiratorias, comienzan los problemas respiratorios. Los síntomas de la alergia nasal registrados por la clínica Cleveland incluyen secreción o congestión nasal y estornudos. La inflamación y la congestión nasal funcionan para evitar que más alérgenos ingresen al cuerpo, mientras que los estornudos y la secreción de mucosidad pretenden expulsar a los que ya están dentro. La secreción goteo nasal posterior puede ser el resultado de la acumulación de fluidos en los senos paranasales, y se transfiere esta mucosidad a la garganta. La exposición continua al polen de las plantas o a las esporas de moho de las hojas que generan los primeros síntomas de la fiebre del heno pueden incrementar la dificultad respiratoria hasta el punto en que los problemas para respirar interfieran con el sueño y las actividades diarias.

Síntomas en la garganta

La picazón y la inflamación inducida por la histamina, al igual que el exceso de mucosidad por la secreción postnasal, pueden irritar la garganta. Las temperaturas de verano o los ambientes interiores secos, con aire acondicionado, pueden agravar esta afección. El Centro de Medicina UM añade el dolor de garganta y las tos seca a la lista de síntomas de la fiebre del heno que afectan al sistema respiratorio.

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Escrito por nancy clarke | Traducido por vanesa sedeño