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Tratamiento en casa para el absceso

Escrito por Estefanía Mac | Revisado por María Silvana Costanzo, MEDICA | Fecha actualizada December 17, 2018

Un absceso es una infección localizada que resulta muy dolorosa, y es bastante común en personas de todas las edades. En la mayoría de los casos se puede prescindir de la asistencia médica y optar por el tratamiento en casa para el absceso, pero es importante tomar ciertas precauciones para no agravar la situación y que la herida resultante empeore.

Antes de proceder a curar un absceso debes saber distinguir si es superficial, o profundo ya que de esta manera puedes determinar si realmente la situación es controlable desde casa o debes acudir con un médico.

¿Qué es un absceso?

Los abscesos son bolsas de infección en las que se manifiesta calor y dolor, pueden aparecer en cualquier superficie del cuerpo, incluso debajo de la piel. En casos leves pueden medir unos pocos centímetros, pero pueden aumentar de tamaño si no se atienden correctamente.

Cuando un absceso aparece en la superficie cutánea, tiene la apariencia de una herida no curada o un grano, mientras que cuando aparecen debajo de la piel, en estructuras más profundas, son un bulto inflamado. No siempre afectan los folículos pilosos.

En su mayor parte, los abscesos son causados por la bacteria Staphylococcus aureus, pero también pueden ser producto de otras bacterias y de contaminación de heridas. En cualquier caso, la característica típica de esta infección es la aparición de material purulento en la superficie de la piel, que es una respuesta del cuerpo ante el agente patógeno.

La infección hace que el sistema inmunológico del cuerpo active las células blancas de la sangre para combatir a las bacterias y en este proceso una parte del tejido muere, lo que da lugar a la formación de una cavidad que se llena de pus. El tejido adyacente rodea al tejido que ha muerto junto con los leucocitos y restos celulares para formar una pared que delimite el absceso e impida que siga extendiéndose.

Ciertas bacterias como Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes son más propensas en la formación de pus que otras, por lo general éstas contienen toxinas que dañan los tejidos del cuerpo.

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Cuando el absceso afecta el folículo piloso

Cuando un absceso se forma desde el folículo piloso se denomina “forúnculo”, este tipo de infección es más pequeña, superficial y más sensible. Normalmente se manifiesta en el cuello, los senos, la cara y los glúteos. Resultan incómodos y muy dolorosos cuando están próximos a la nariz, las orejas, los dedos y los labios.

Cuando hay múltiples folículos pilosos infectados la condición se conoce médicamente como ántrax, y son básicamente forúnculos múltiples que están interconectados entre sí por debajo de la piel. Los ántrax son comunes en zonas que se ven expuestas al afeitado constante.

Tratamiento en casa para el absceso

Si no se tratan, los abscesos a menudo maduran, se rompen y liberan un líquido de color blanco o rosado; este líquido contiene bacterias y contaminantes que pueden propagarse desde el absceso para infectar el tejido cercano y los ganglios linfáticos, sin embargo, este material debe salir para poder curar un absceso.

El tratamiento en casa para el absceso o de un forúnculo no requiere de medicamentos, ni de intervenir en la herida de ninguna manera, lo único que se debe hacer es aplicar compresas de agua caliente sobre la piel afectada, pues el calor ayuda al cuerpo a concentrar los glóbulos blancos para atacar la infección, por lo que el absceso drenará más rápido.

Cuando se cree demasiado pus y el drenaje sea casi inevitable, la compresa puede frotarse suavemente de manera circular, para ayudar al proceso, sólo en estas condiciones es recomendable tocar la parte afectada.

La piel siempre debe lavarse antes y después del tratamiento de un absceso con compresas, sobre todo después del drenaje, ya que el pus contiene bacterias que al entrar en contacto con la superficie cutánea extienden la infección. Una vez que toda la materia purulenta haya salido se debe mantener la herida cubierta con gasa y limpia para evitar otra infección.

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¿Por qué no deben presionarse los abscesos?

Para curar un absceso no hace falta presionarlo de ninguna manera por dos buenas razones:

Efecto reloj de arena: Si se presiona el absceso de forma incorrecta el pus puede pasar a planos profundos de la piel y extender la infección. Sólo en el tratamiento de un absceso muy grande se hace presión sobre la piel, en sentido perpendicular al plano.

Hemorragia: Cuando no se hace una incisión en la piel, sino que se drena el absceso de forma natural el sangrado es escaso, pero si se hace una abertura muy agresiva se pueden dañar los vasos subcutáneos y el sangrado puede hacerse mayor.

Este tipo de infección es bastante común y no tiene muchas complicaciones si se cura la herida de forma adecuada. En casos graves, el tratamiento de un absceso requerirá de una intervención pequeña y ambulatoria, pero ésta solo debe ser hecha por un profesional.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.