¿Búscas estar en forma y perder peso? ¡Prueba nuestra calculadora de índice de masa corporal y pérdida de peso!

Tipos de articulaciones del esqueleto humano

Escrito por Matias Cohen | Fecha actualizada August 20, 2018

Las articulaciones son aquellas que forman una conexión en cada uno de los 206 huesos del cuerpo humano. Anatómicamente, una articulación se define como las uniones que existen entre dos o más huesos, permita o no movimiento.

Las articulaciones hacen que el esqueleto sea flexible, ya que, si no estuvieran, el cuerpo humano estaría rígido y sin movimiento. Se diferencian tres tipos de articulaciones: fibrosas, cartilaginosas y sinoviales.

Qué forma las articulaciones

Las articulaciones están formadas por cartílagos, cápsula y membrana sinovial, ligamentos, tendones y bursas. Cada una cumple una función específica:

  • Cartílago: es un tejido conectivo que se encarga de reducir la fricción generada por movimientos.
  • Cápsula y membrana sinovial: la cápsula es una estructura cartilaginosa que recubre a la membrana sinovial. Ésta, a su vez, contiene un líquido (líquido sinovial) que se utiliza para lubricar la articulación.
  • Ligamentos: este tipo de tejidos conectivos son elásticos, pero resistentes. Se encargan de limitar y controlar la articulación. 
  • Tendones: cumplen una función similar a los ligamentos, pero su misión es unir a los músculos y controlar sus movimientos.
  • Bursas: se ubican en huesos y ligamentos y se encargan de amortiguar la fricción en una articulación.

Te puede interesar: Causas de los calambres en manos y pies

Articulaciones fibrosas

Las articulaciones fibrosas son aquellas donde los huesos están unidos por tejido fibroso. Se dividen en dos clasificaciones:

  1. Sindesmosis:

    es la unión continua de los huesos por tejido conjuntivo. Este tipo de tejido situado entre los huesos permite una movilidad, aunque ésta es muy limitada. Un ejemplo es el ligamento tibioperoneo anterior. 2. Suturas: son articulaciones inmóviles (sinartrosis), en las cuales los huesos están unidos uno al otro a través de un tejido fibroso. Las principales son las articulaciones del cráneo. Existen diferentes tipos de suturas:
    - Gónfosis: las superficies articulares son un alvéolo y una espiga.
    - Dentada: como su nombre lo indica, sus superficies son con forma de dientes que encastran entre sí.
    - Escamosa o bisel: las superficies articulares son tablas bilaminares incompletas que se acoplan entre sí.
    - Esquindilesis: la estructura ósea se proyecta de un hueso y otro hueso la recibe a través de una ranura.
    Armónica: en la que las superficies articulares se unen de manera perfecta.

Articulaciones cartilaginosas

En las articulaciones cartilaginosas las superficies óseas suelen ser planas o cóncavas, por lo que su movilidad es limitada.

Existen dos tipos de articulaciones cartilaginosas: en la primera los huesos pueden estar unidos por cartílago hialino, mientras que el segundo tipo lo componen las unidas por un fibrocartílago.

El cartílago hialino, también llamado cartílago articular, es un tejido orgánico encargado de conectar los huesos de las articulaciones. Es flexible, pero a la vez resistente, y actúa en zonas del cuerpo donde se necesita una estructura resistente, pero no rígida, como puede ser la inserción de las costillas ventrales en el esternón, las fosas nasales, en las orejas, laringe, anillos de la tráquea y bronquios.

Los fibrocartílagos articulares, por su parte, se definen cono estructuras cartilaginosas de las articulaciones, cuya función es aumentar la coaptación y congruencia entre las superficies articulares.

Un ejemplo son los meniscos intraarticulares de las rodillas, que el cuerpo utiliza para mejorar la función articular. Son una especie de almohadillas que amortiguan el peso corporal, lo que genera que cartílago articular absorba los impactos y presiones.

Te puede interesar: Dolor de articulaciones y deficiencia de vitaminas

Articulaciones sinoviales

Las articulaciones sinoviales, o diartrosis, son el tipo de articulación más frecuentes e importantes desde el punto de vista funcional. Las articulaciones sinoviales son aquellas que permiten un movimiento libre entre los huesos y están presentes en casi todas las articulaciones de los miembros, como en hombro y cadera.

Estas articulaciones están compuestas por cartílago articular, sinovia, membrana sinovial, membrana fibrosa, ligamentos extracapsulares y músculos. Éstos últimos encargados de brindarles estabilidad a las articulaciones.

Existen varios tipos de articulaciones sinoviales:

  • Trocleartrosis: articulación troclear que sólo permite movimientos de flexión y extensión en un solo eje. Por ejemplo, la articulación del codo.
  • Enartrosis: articulación movible de la parte esférica de un hueso que encaja en una cavidad, como en la cadera.
  • Condiloartrosis: está formada por un cóndilo (es decir, una forma redondeada) y, por otra parte, por una cavidad glenoidea. Esta articulación se encuentra en las rodillas.
  • Artrodia: en este tipo de articulación sinovial, los huesos se deslizan entre sí con un movimiento limitado, como en el carpo de la muñeca o los huesos del tarso del pie.
  • Trocoide: esta articulación permite movimientos rotatorios en todos los planos, como por ejemplo la del cuello, el hombro entre húmero y cúbito o la base del cráneo.
  • Encaje recíproco: formada por una superficie convexa y otra cóncava, en forma de "silla de montar". Por ejemplo, la articulación ubicada entre el primer metacarpiano y el hueso del carpo (articulación carpometacarpiana del pulgar) y la articulación esternoclavicular.

Te puede interesar: Características en común de todas las articulaciones del cuerpo

¿Cómo cuidar las articulaciones?

Las lesiones más frecuentes de las articulaciones suelen ser artritis (inflamación que causa dolor, rigidez e inflamación), bursitis (inflamación de una pequeña bolsa llena de líquido que protege a la articulación) y luxaciones y subluxaciones.

Un daño en las articulaciones significa reducir la carga de tareas cotidianas que impliquen una carga extra que empeore la lesión. Por ejemplo, si existe una lesión en la rodilla, no será recomendable salir a correr o practicar algún deporte de alta intensidad.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.