¿Cuál es tu tipo de desayuno según tu personalidad?

Escrito por Renee Roberson | Traducido por Paula Santa Cruz
Un carbohidrato seco y un café para llevar: el desayuno que siempre eligen los más ocupados.
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Has oído más de una vez que el desayuno es la comida más importante del día, pero hacer buenas elecciones parecería no ser tan práctico. Después de todo, estás ocupado con una agenda apretada; por eso, deja que tu "personalidad de desayuno" elija por ti. Eliges algo rápido pero lleno de grasas o algo sabroso pero poco sustancioso, o tal vez, tienes el hábito de saltear completamente esta comida. Independientemente de cuál sea en este momento tu personalidad para desayunar, puedes cambiarla. Decidir qué comer en el desayuno y hacer elecciones saludables puede ponerte en el camino correcto hacia comer saludable todo el día.

Nuestro cuerpo requiere nutrición para funcionar, y si olvidamos el desayuno, no le estamos dando un buen comienzo para el día.

Nicole T. Smith, autora de "Skinny Genes" (Genes de la delgadez)

La importancia de la comida de la mañana

El desayuno es llamado "breakfast" en ingles por una razón, estás rompiendo (break) el ayuno (fast) luego de dormir. "Nuestro cuerpo necesita nutrirse para funcionar y si olvidamos el desayuno no le damos a nuestro cuerpo un buen comienzo para su día", dice Nicole T. Smith, una acupunturista licenciada y autora de "Skinny Genes". "Además, muchas personas que saltean su desayuno optan por un café para comenzar el día o más tarde comidas azucaradas".

Gina Keatley, una nutricionista y cocinera personal que dirige el programa comunitario sin fines de lucro Nourishing NYC, que trabaja con muchos tipos diferentes de personalidades y desayunos, incluyendo las personas sin techo, que a menudo o tienen los recursos para hacer buenas elecciones. "Un buen desayuno realmente pone a tu cuerpo en movimiento", dice. "Prográmate para tener éxito. Ten en cuenta que estás haciendo una elección consciente por ti mismo".

"La verdad es que, en el desayuno como en cualquier otra comida, tu cuerpo depende de ti para que le des lo que necesita", dice Smith. "Cuando no lo haces, es solo una cuestión de tiempo que comience a mostrar signos de problemas, enfermedades, malestares y envejecimiento".

Tipo 1: Demasiado ocupado para desayunar

Todas las mañanas es lo mismo: frenético. Estás tan ocupado en alistarte a ti mismo y probablemente al resto de tu familia, que hasta que no estás en el automóvil o en el tren no te das cuenta de que olvidaste desayunar. Pero al llegar el momento del almuerzo, estás hambriento y vas directamente al restaurante de comidas rápidas para poner fin a esas punzadas de hambre y saciar esos antojos.

Si demasiado a menudo te encuentras "demasiado ocupado para desayunar", Keatley sugiere comenzar por algo simple y preparar huevos duros con anticipación. Puedes pelarlos y guardarlos en el refrigerador para llevarlos cuando salgas de casa. Trata de consumir al menos una proteína y un cereal integral por la mañana y te sentirás mucho más preparado para enfrentar tu día.

Tipo 2: Bagels y bollos

En medio del apuro de la mañana, una dosis de carbohidratos te atrae. Como aquellos que están demasiado ocupados para desayunar, demasiado a menudo te encuentras conduciendo hacia la cafetería con servicio sin bajarse del automóvil o deteniéndote en la cafetería a la vuelta de la esquina para comprarte un bagel con queso crema o un tentador bollo de jamón y queso.

"En el desayuno, a menudo como dos huevos y cuatro trozos de tocino de pavo"; dice Caitlin Kizielewicz, una directora de relaciones públicas de Arlington, Virginia. "En nuestra oficina solíamos ir caminando hacia el negocio de donas donde me compraba una bagel de trigo con queso crema liviano. No fue sino hasta que empecé a fijarme en lo que comía, que me di cuenta cuántas calorías vacías consumía en ese desayuno; y en seguida sentía hambre nuevamente. No es necesario agregar que hace bastante tiempo que no como un bagel".

Tipo 3: Latte y panecillo

Te encanta el sabor de esa gran taza de café de tu bar preferido cada mañana y siempre te dices a ti mismo que un latte grande sin grasa será lo único que consumirás en tu desayuno. Pero en cuanto vez esas filas de panecillos y masas recién horneados, cedes; más a menudo de lo que quieres admitir.

Jacqueline Gikow, una joyera de Nueva York, recuerda muy bien sus días de café y panecillos. Durante 10 años, frecuentó una cafetería específica para comprar su java de la mañana con un panecillo, incluso teniendo problemas de sobrepeso. "Hace aproximadamente tres años, comencé a ira una nutricionista que cambió mi enfoque sobre la alimentación, incluido mi desayuno habitual", dice. "Ahora desayuno frutas y fibras la mayoría de los días. Mi peso se estabilizó y luego de desayunar, no vuelvo a comer hasta el mediodía. Mi desayuno normalmente se compone de una banana y cereal rico en fibras; y me deja muy satisfecha".

Barras para el desayuno

¿Para llevar? Haz un licuado

La cocinera y autora de libros de cocina Lindsay Nixon se convirtió a los licuados para el desayuno y no ha vuelto atrás. Dice que consumir un desayuno saludable marca el rumbo para seleccionar un almuerzo y una cena, también saludables.

"También me resultó mucho más energizante y ni siquiera necesito el café para sentirme despierta por la mañana cuando tomo un licuado rápido y nutritivo como desayuno", dice.

Puedes preparar uno de sus licuados favoritos en menos de 5 minutos. Para hacer un licuado Tropical Bliss (éxtasis tropical) mezcla en una licuadora 1/2 a 1 taza de leche de soja o almendras con 1 taza de trozos de piña congelados y 1/4 taza de trozos de mango congelados. Licua hasta homogeneizar y agrega más leche de soja si fuera necesario. Las alternativas incluyen sustituir una parte de la leche de soja por jugo de naranja o leche de coco.

El libro de cocina de Nixon, "The Happy Herbivore" (El herbívoro feliz), incluye una variedad de opciones veganas para el desayuno y en su otro libro, "Everyday Happy Herbivore" (El herbívoro feliz de todos los días), incluye una variedad de licuados.