Síndrome del shock tóxico: sus síntomas y el uso de tampones

Escrito por Ana P. Ferrari
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Seguramente hayas escuchado acerca del síndrome del shock tóxico y su supuesta relación con el uso de tampones. Aprende más sobre este trastorno y por qué se la relaciona con los tampones. Además, aprende a ser más consciente de tu salud e higiene personal para lograr prevenirlo. En este artículo encontrarás la información necesaria para utilizar tampones con toda tranquilidad.

El Síndrome del Shock Tóxico (SST)

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Este trastorno poco frecuente puede presentarse en cualquier etapa de la vida. Se trata de una infección generalizada que es causada por diversas bacterias, entre ellas los Estreptococos y los Estafilococos. El síndrome del shock tóxico o SST puede llegar a ser fatal y puede reaparecer en personas que ya lo hayan padecido. Gracias a la concientización para la mejora en el hábito de la higiene personal y al avance de la tecnología aplicada en productos higiénicos, el número de casos reportados ha bajado significativamente en los últimos años. Por ejemplo, en Colombia, el último caso registrado ocurrió hace aproximadamente 30 años. Se cree que esta enfermedad, podría llegar a ser causada por el uso de tampones. Sin embargo, marcas como o.b.®. ofrecen al consumidor productos especializados y de alta calidad, avalados por innumerables investigaciones científicas, junto con la información necesaria para evitar cualquier tipo de complicaciones relacionadas con la salud.

Síntomas

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Los síntomas tempranos generalmente reportados en estos casos son: fiebre alta (mayor a 39° C), diarrea, dolor de garganta, mareo, desmayo, dolores musculares y erupciones en la piel similares a las quemaduras dejadas por el sol. Es importante que ante la presencia de estos síntomas concurras al médico acompañada de algún familiar y es imprescindible mencionar la posibilidad de haber contraído SST al médico y aclarar que estás menstruando.

Tampones y su asociación con el SST

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Mucho se ha dicho por Internet acerca de la presencia de asbesto contaminante y de dioxinas (término utilizado para referirse a un número de compuestos químicos relacionados) en los tampones. Sin embargo, la FDA de los Estados Unidos no cuenta con ninguna evidencia de presencia de asbesto, al menos en los tampones o.b® Además, ensayos especializados han demostrado que los niveles de dioxina están en 0, por debajo del límite detectable. Los tampones o.b® son fabricados 100% de rayón. El rayón es un subproducto de la pulpa de madera. En este proceso, la pulpa de madera es blanqueada. Anteriormente esto se realizaba con cloro (lo cual daba muestras de dioxina detectables en tampones), pero hoy en día se utilizan métodos de blanqueamiento libres de cloro y se escogen materias primas como el peróxido de Hidrógeno como agente blanqueador.

Relación con el SST

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Esta afección es conocida desde 1927 (antes de que existieran los tampones), afectando por igual a mujeres y varones (e incluso niños) aunque las mujeres se infectan más frecuentemente que los hombre y en general, aparece relacionada a intervenciones quirúrgicas, quemaduras, etc. En la década de los 80 adquirió especial notoriedad en EEUU cuando un amplio número de casos ocurrió en mujeres sanas con inicio de la infección durante la menstruación y se le asoció directamente al uso de tampones de cierta marca. Esta marca había introducido cambios en su fabricación, utilizando no solamente algodón hidrófilo, sino algunas fibras sintéticas (poliacrilatos). Después de retirarse del mercado estos tampones, la preponderancia del SST bajó drásticamente y se hizo extremadamente infrecuente. De esta forma además de que es muy difícil encontrar mujeres afectadas por esta afección, no existe en la actualidad una comprobación que indique que sea el tampón el que esté relacionado con el origen de la afección, por lo que los mecanismos patogénicos del SST siguen siendo aún objeto de investigación. Aunque algunos científicos han demostrado que existe una asociación entre el SST y el uso del tampón, aún no está clara la relación exacta. Hoy en día, tampones como o.b.® se rigen por las normas de la FDA (Food and Drug Administration) que exige medir la absorción mediante la utilización de un método estándar. Además los empaques del producto utilizan métodos estandarizados para describir el nivel de absorción. Sumado a esto, en cada empaque deberías encontrar información sobre el SST y la forma de minimizar el riesgo.

Consejos

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Sólo debes utilizar un tampón a la vez. Y cada vez que desees colocar uno nuevo pon atención de no tener otro puesto. ¡Antes de colocarlo, no olvides liberar el hilo que te permitirá retirar el tampón una vez utilizado! Es recomendable utilizar tampones solamente cuando tienes tu período. En caso de tener gran cantidad de flujo y no sentirte segura puedes usar también un protector íntimo como respaldo del tampón. Así mismo, al igual que con cualquier otro método para manejar tu periodo, debes asegurarte de tener manos limpias. En el caso particular de los tampones, como no los sientes cuando los tienes puestos, debido a que la zona donde se colocan no tiene nervios sensitivos, deberás recordar cambiarlo con una adecuada frecuencia: ni tan seguido que sea incomodo introducirlos o retirarlos, ni esperar tanto tiempo que te puedas manchar. Sólo recuerda, siempre intenta usar la referencia de menor absorción posible para evitar incomodidades y usa cada tampón por un máximo de 8 horas para evitar cualquier problema de salud.

Referencias