Simplemente no te quiere: cuando llega el momento de decir adiós

Escrito por Rodrigo Rios
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Los seres humanos somos gregarios. Necesitamos, desde el nacimiento, de otro para sobrevivir. Según Jacques Lacan, psicoanalista fundador de la Escuela Francesa de Psicoanálisis, la madre es quien estructura el inconsciente y permite la constitución del yo inconsciente que nos mantiene vivos. Otras escuelas, como la inglesa y la norteamericana, sostienen, desde distintos puntos de vista, que se necesita un medio facilitador que ampare y satisfaga las necesidades básicas para que se lleve a cabo el desarrollo. Esta necesidad se mantiene a lo largo de toda la vida. Y es por ello que, por ejemplo, Sigmund Freud sostuvo que el concepto de salud se ampara en tres pilares: capacidad de amar, producir y trabajar.

¿Qué implica amar?

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Amar, desde el Psicoanálisis, involucra dos corrientes sexuales depositadas sobre un mismo objeto: corriente sexual y corriente tierna. Este fenómeno implica, entonces, “salir del sí mismo para darse al otro”. Al estar enamorado, el sujeto retira libido del mundo externo y lo deposita en el objeto amado, entendido como aquello que satisface la pulsión. Por ello, al momento de elaborar los duelos, se procede en sentido inverso: se retira libido del objeto y se introvierte al yo. Las relaciones de pareja necesitan reciprocidad: si tu depositas tu energía en otro, necesitas que esa persona haga lo mismo hacia ti. De otro modo, sientes un vacío espantoso.

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No encajas en su vida

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Es uno de los primeros indicios. ¿Sientes a menudo que no formas parte de su vida? ¿Desaparece sin dar explicaciones? ¿Conoces a todos su amigos? Cuando estás feliz en tu pareja, compartes el mayor tiempo posible, impulsados por el mutuo amor y disfrute del tiempo compartido. Si nadie es más importante que su madre o ni aunque te estés muriendo puede salir antes de su trabajo, significa que está inaccesible y es incapaz de tener una relación comprometida, lo cual lleva al fin de una pareja.

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Las palabras vuelan con el viento

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La incongruencia entre lo dicho y lo hecho puede tomarse como una señal que no se debe dejar pasar. Sentir que dice mucho pero hace poco es doloroso. El amor contribuye a encontrar razones mientras que su falta sólo desborda de excusas. Nunca mejor dicho: querer es poder. Busca correlación entre los dichos y los hechos, y verás si hay amor o no.

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Sólo se conectan por medio de relaciones sexuales

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Si bien la actividad sexual es importante en un vínculo de pareja, no es ni el único modo de expresión de afecto, ni el único medio de comunicación. Si sólo puedes acceder a tu pareja para tener relaciones sexuales, hay algo que no funciona como debiera. Esta forma de vincularse conduce a una sensación de vacío, ya que dejas de posicionarte como un sujeto y pasas a funcionar como un objeto.

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El respeto

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Los ataques personales indican que se ha perdido el respeto en la pareja. ¿Sientes que no te otorga un lugar en su vida? ¿Sus familiares y amigos perciben que no eres especial? El maltrato psicológico es tan grave como el físico. Elevar el tono de voz, descalificar explícita o implícitamente son signos de crueldad y, en consecuencia, falta de amor y respeto. La crítica destructiva es una señal de que la pareja va en vías de decadencia. Cuando una persona se queja o hace un reclamo está señalando algo que quiere o necesita del otro. Pero, cuando se critica constantemente, puede ser una señal de la destrucción de la pareja.

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¿Cuánto pesa tu opinión?

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Las decisiones en pareja se toman en conjunto. ¿Participas activamente? ¿Te escucha? ¿Las actividades se eligen en conjunto? Amar implica ceder en el propio egoísmo, permitir al opinar y construir, juntos, una nueva forma de pensar. Compartir implica ceder, interesarse por las opiniones ajenas y amoldar las propias dirigidas hacia un fin en común. Si esto no es así, replantéate el vínculo que tienen.

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Apoyo del crecimiento personal

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Cuando eres amado quieren lo mejor para ti. Acompañan tu deseo y ayudan en todo lo que les es posible para que logres tus objetivos. Del mismo modo, cuando amas, quieres que esa persona logre realizarse en todos los planos de la vida cotidiana, ayudas y acompañas a esa persona para que logre alcanzar todos sus objetivos. Aquel que te descalifica entorpece tu crecimiento personal y disfruta imposibilitándote en tu desarrollo. No sólo no te quiere, tal vez sea un manipulador.

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No se interesa por ti

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Si no pregunta por tus planes diarios, no se interesa por conocer a tus amistades, no conoce tus gustos y, cuando intentas compartirlos, se muestra aburrido, disconforme o alterado; puede que realmente no se interese más por ti. Si no te conoce, y no le interesa saber de tus aficiones, ¿cómo puede sentir amor por tu persona?

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Elaboración del duelo

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Un duelo implica la tramitación de la libido depositada en un objeto que se ha perdido. Recuerda que cuando se habla de objeto en Psicoanálisis, se hace referencia a aquello en lo que la pulsión encuentra satisfacción. Esa energía ha de ser retirada, debe volver a ti, pero para que este proceso no sea angustiante ha de ser de a poco.

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Fantasear para olvidar

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El consejo de todo amigo, por lo general, es que lo olvides y salgas de fiesta. Y es un grave error. En la medida en que reprimes, no olvidas: simplemente tapas el sol con un dedo. La mejor manera de poder elaborar un duelo es recordar los momentos vividos, transitarlos desde la fantasía (soñar despierto) y revivir de esas situaciones. Aunque parezca extraño, de esa manera se retira la energía depositada en aquella persona y regresa al yo, suavemente, sin generar conflictos. Con el correr del tiempo, inexacto porque cada uno es un ser único e irrepetible, ese objeto es aceptado como perdido: se pasa del enojo a la tristeza, y del dolor a la pérdida. Acepta al otro como fue: quédate con sus mejores momentos, aprende, suelta y anímate a vivir nuevas experiencias.

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