Cómo usar sales de baño

Escrito por Marie Mulrooney | Traducido por Alejandra Prego
Bath salts and candle set against white bath tub area image by Paul Hill from Fotolia.com

Las sales de baño convierten una actividad necesaria en un ejercicio de autoindulgencia. Ya sea que hayas comprado sales de baño costosas o las hayas creado por tu cuenta, al usarlas en forma adecuada te ayudarán a extender tu inversión. Si bien la cantidad de sales que usas depende de tus preferencias personales y de la intensidad del aroma de las sales, siempre opta por usar menos cantidad para evitar el desperdicio. Siempre puedes agregar más cantidad más adelante.

Llena una bolsa de estopilla con cuerda con varias cucharadas hasta dos tazas de sales de baño. Si no tienes ese tipo de bolsa a mano, puedes hacer una por tu cuenta vertiendo las sales en el medio de un cuadrado de 6 pulgadas (15 cm) o más grande de estopilla (el tamaño de la misma dependerá de la cantidad de sal que usarás) y luego une los cuatro extremos y ata un trozo de cuerda alrededor de los mismos para sellar las sales.

Llena la tina con agua. La temperatura que usarás y la cantidad de agua depende de tus preferencias personales.

Coloca la bolsa de sales de baño en el agua y agítala a su alrededor para disolver y distribuir las sales.

Enjuaga la bolsa con agua fresca cuando hayas terminado de bañarte y envuélvela alrededor del grifo o de la barra de la ducha para que se seque.

Consejo

Si no tienes una estopilla a mano para hacer la bolsa para las sales de baño, usa cualquier material poroso o con un tejido suelto que tengas a mano. En caso de necesidad, envuelve las sales en un paño limpio, envuelve el trapo como lo harías con la estopilla y luego haz pequeños hoyos en el trapo con un punzón o un pincho, lo suficientemente pequeños para permitir que entre el agua pero no demasiado grandes como para que se escapen las sales.