¿Búscas estar en forma y perder peso? ¡Prueba nuestra calculadora de índice de masa corporal y pérdida de peso!

¿Qué es el pecho congestionado?

Escrito por Helena Closa | Fecha actualizada August 28, 2018

La congestión en el pecho es la acumulación del exceso de fluidos y mucosidades en los pulmones. Una persona que sufre de congestión de este tipo puede experimentar tos, dolores de pecho y dificultad para respirar.

Esta condición es audible y puede ser escuchada como un crujido en el pecho cuando el médico hace una auscultación pulmonar. Puede ser causada por un goteo postnasal, bronquitis o neumonía. Requiere un tratamiento adecuado y el uso de medicamentos, así como de remedios caseros.

Lee más: Remedios para la congestión nasal severa

¿Qué causa la congestión de pecho?

El goteo postnasal es la acumulación de moco en los senos paranasales, que gotean en la parte trasera de la garganta. La mucosidad que no se expulsa en una tos productiva se desplaza a los pulmones y causa la congestión en el pecho. Tomar un expectorante sin receta puede aliviar la congestión en el pecho causada por los mocos, al hacerlos menos espesos y más fáciles de expulsar con la tos. Debido a que el goteo postnasal es con frecuencia causado por alergias, tomar medicamentos contra la alergia debe prevenir la futura congestión de pecho.

La bronquitis es una inflamación del revestimiento de los tubos bronquiales. Es causada por un virus de resfriado o por una infección respiratoria bacteriana. El síntoma primario de la bronquitis es la congestión del pecho con una tos que produce un esputo verde. La bronquitis bacterial puede ser tratada con antibióticos con receta, y la congestión debe aclararse entre dos y cinco días. En el caso de la bronquitis viral, no puede ser tratada con antibióticos, y la congestión de pecho debe ser tratarse sintomáticamente.

La neumonía es una inflamación de los pulmones causada por una infección bacterial, viral o por hongos. Los síntomas de la neumonía pueden parecerse a una gripe severa con fiebre, dolores, pérdida del apetito y congestión del pecho. El dolor intenso al toser puede ser una complicación de la neumonía.

Esta enfermedad causa una tos que produce esputo y, en casos graves, sangrado. El diagnóstico puede ser hecho sólo por un médico a través de rayos X. Como la bronquitis, la neumonía bacterial puede ser tratada con antibióticos. La neumonía por hongos debe ser tratada con medicamentos antimicóticos. Sin embargo, la viral no puede ser tratada con antibióticos y debe permitirse su curso tratando los síntomas.

Te puede interesar: Neumonía: síntomas y tratamiento

Tratamiento médico de la congestión de pecho

Al visitar al médico, se evaluarán los niveles de oxígeno en tu sangre. Si tu sangre contiene menos del 95 % de oxígeno, debes ser hospitalizado para tratamiento. Si los niveles de oxígeno en la sangre son buenos, puedes tratarte en casa. El propósito del tratamiento del pecho congestionado, sin importar la causa, es diluir el moco de forma que puedas expulsarlo durante la tos con facilidad. Existen dos medicamentos principales que pueden ayudar a hacer esto.

Por un lado, los expectorantes van a diluir el moco para que puedas expulsarlo con la tos. Si lo compras por tu cuenta, asegúrate de que compras un expectorante y no un antitusivo, ya que estos últimos son para tos seca sin congestión de pecho.

Por el otro, tu médico puede recetarte un inhalador de albuterol, que es un dilatador bronquial. Dilatar los tubos bronquiales permite que más aire entre a los pulmones. Es especialmente útil para quienes sufren de neumonía, ya que hace que respirar sea menos doloroso.

Remedios caseros para el pecho congestionado

Si el médico decide que no es necesaria la hospitalización, puedes ser enviado a casa con algunas medicinas y con la recomendación de que regreses si los síntomas empeoran. Existen tres tratamientos caseros que brindan un alivio rápido:

En primer lugar, hidrata tu cuerpo. Beber mucho líquido te ayudará a diluir las mucosidades, así como a mantenerte hidratado a lo largo de tu enfermedad.

Usa un humidificador de vapor frío. Usa agua destilada en un humidificador frío tanto como te sea posible, ya que mantendrá tus vías aéreas húmedas y así diluirá los mocos.

Finalmente, duerme con la espalda apoyada. Dormir en posición reclinada te ayudará a que recibas oxígeno con más facilidad. Recostarte sobre tu espalda hará que el moco se vaya a la parte trasera de tus pulmones, donde tienes menos control de tus músculos.

Lee más: Los beneficios para la salud de un humidificador

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.