Qué comer para limpiar un hígado graso

Escrito por Nancy Clarke
Con una buena alimentación puedes ayudar a tu hígado graso.
Healthy food image by Bartlomiej Nowak from Fotolia.com

La esteatosis hepática o hígado graso, que ocurre debido al consumo excesivo de alcohol u otras causas muchas veces coexiste con niveles nutricionales deficientes. Cuando sobrecargas tu dieta con uno o dos nutrientes, puedes experimentar bajos niveles de hierro o de otros nutrientes. Según la American Liver Foundation, una dieta balanceada contraataca este efecto secundario del hígado graso. Elegir alimentos de todos los grupos te aportará suficiente hiero, moderadas proteínas y una gran variedad de vitaminas y minerales. Los alimentos más adecuados son los altos en fibra alimentaria y bajos en grasas totales.

Cereales

Los cereales pueden ayudar a mejorar la función hepática.
Bread image by Dmitriy Kalinin from Fotolia.com

Para mantener las reservas de hierro en tu hígado, la FDA (Food and Drug Administration) recomienda una ingesta promedio de 18 mg de hierro dietético por día. Algunos cereales integrales aportan el 100% del valor diario, típicamente aquellos con un contenido alto de fibra, de 5 g o más. Como los cereales, otros granos integrales como arroz integral, cebada, bulgur y harina hecha de trigo integral ayudan al sistema digestivo a mejorar la función hepática.

Lentejas

Las lentejas son una excelente fuente de hierro y fibra.
lentils image by Maria Brzostowska from Fotolia.com

Entre las legumbres las lentejas tienen uno de los contenidos más altos de hierro y fibra. Las judías coloradas, pintas, blancas y negras ofrecen beneficios similares. Su bajo contenido en grasas aporta una solución para los problemas de hígado graso, al mismo tiempo que sus altos niveles de proteína los convierten en un buen sustituto a las proteínas animales con más grasa. Especialmente en aquellos pacientes cuyo hígado graso ha progresado a tener cicatrices, las legumbres representan una fuente de proteínas de fácil digestión que también aportan potasio, magnesio y vitamina B. El Americal College of Gastroenterology incluye legumbres en sus recomendaciones de proteínas para pacientes con cirrosis.

Espinacas

Los vegetales de hoja verde son tus aliados contra el hígado graso.
spinach image by Ramon Grosso from Fotolia.com

Las espinacas cocidas aportan un gran valor nutricional más allá de sus altos valores de hierro y fibra. Con moderadas proteínas y poca grasa para su digestión lenta, las espinacas cocidas y otros vegetales de hoja verde aumentan tus niveles de absorción de las vitaminas A, B, C y E y una larga lista de minerales esenciales.

Cocinar las espinacas, col, brócoli y espárragos suaviza sus fibras y concentra sus nutrientes. La American Diabetes Association dice que el alto nivel de fibra y las pocas calorías de los vegetales verdes satisfará tu hambre mientras eliminas los alimentos dañinos de tu dieta.

Pasas

Las pasas tienen vitaminas y minerales concentrados.
raisins image by Martin Grice from Fotolia.com

Pocas frutas aportan hierro, pero las frutas secas, como las pasas, tienen vitaminas y minerales concentrados, lo que resulta en cantidades significativas de hierro y otras vitaminas y minerales. El National Institutes of Health recomienda ingerir pasas y otras frutas secas, como ciruelas e higos, por su contribución a tu ingesta diaria de fibra dietética. Las frutas frescas también aportan grandes cantidades de fibra y vitamina C.

Pescado

El pescado es un buen sustituto de las carnes grasas.
salmon image by cherie from Fotolia.com

El pescado se digiere fácilmente y tiene menos calorías de grasa que las carnes, una consideración importante en una dieta para limpiar un hígado graso. El mero, salmón y abadejo aportan moderadas cantidades de proteínas y valores diarios de vitaminas y minerales. El American College of Gastroenterology aprueba el pescado, pero no los frutos de mar, ya que pueden causar peligrosas infecciones del hígado si no son cocidos debidamente.