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Pérdida de peso después de una cirugía de vesícula biliar

Escrito por Luis Malavé | Fecha actualizada May 28, 2018

Muchas personas presentan una pérdida de peso tras la extirpación de la vesícula biliar.

Esto es así porque, para evitar el dolor, la gente tiende a cambiar sus dietas después de perder este órgano. Cuando una persona sin vesícula come una comida grasosa pesada, probablemente comience a sentir dolor estomacal enseguida.

El estómago comienza a tener malestar porque el hígado está trabajando duro para saturar la grasa con bilis y poder digerirla, favoreciendo la digestión y evitando así la pérdida de peso tras la extirpación de la vesícula biliar.

El hígado produce bilis en cantidades pequeñas y esta se va guardando en la vesícula biliar, de donde pasa al intestino delgado cuando se ingieren alimentos con grasas, las cuales descompone.

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En una persona sana, el hígado y la vesícula biliar trabajan en armonía para asegurar una transición suave en la digestión de grasas, pero al faltar la segunda, el hígado queda sometido a un notable esfuerzo para producir bilis en muy corto tiempo, pero nunca logrará procesar los alimentos grasosos como antes de la cirugía.

Sin embargo, hay formas de minimizar los síntomas y la pérdida de peso tras la extirpación de la vesícula biliar y aquí te daremos algunos consejos para ello.

Comienza cambiando tu dieta

Después de ser extirpada tu vesícula es muy importante que cambies la forma en que te alimentas.

Tu médico te aconsejará que no comas todo el primer o segundo días después de la cirugía. Se te indicará que comas líquidos claros como caldo de gallina o comidas muy livianas, como gelatinas, por una semana o más después de la cirugía.

Una vez que haya pasado la primera semana, concéntrate en comer alimentos muy livianos que sean fáciles de digerir, como frutas y ensaladas verdes.

Si comes carne, comienza gradualmente comiendo pequeñas cantidades de pollo magro o pavo no más de tres veces a la semana. Siempre come lentamente y mastica tu comida para ayudar a la digestión.

Poco a poco el médico te irá ampliando la variedad de alimentos, por lo que en un tiempo relativamente corto podrás regularizar tu dieta, pero sin excesos.

Usa enzimas digestivas antes de comer grasas

La mayoría de las personas experimenta dolor o incomodidad cuando comen los alimentos equivocados luego de perder su vesícula.

El grado de síntomas de dolor varía de persona a persona; algunas pueden notar mucho dolor mientras que otras literalmente necesitan acostarse luego de comer.

Tomar pastillas o suplementos de enzimas digestivas antes de comer grasas ayuda a tu intestino delgado a digerirlas y reduce el esfuerzo de tu hígado para producir bilis en cantidades que no está acostumbrado.

Además, tras ser extirpada la vesícula, la función metabólica comienza a hacerse más lenta. Tomar enzimas digestivas con cada comida ayudará a reforzar tu metabolismo.

La hidratación es muy importante. Toma entre ocho a 10 vasos de agua pura por día para acelerar tu metabolismo y asegurar una correcta digestión.

Reinicia con prudencia tu rutina de ejercicios

Dependiendo del tipo de cirugía que te hicieron para extirpar la vesícula puedes tardar más o menos tiempo para recuperarte.

Si se te realizó una cirugía laparoscópica deberás poder comenzar a entrenar dentro de las cuatro semanas siguientes a la cirugía, pero si hay una incisión más grande, deberás esperar de ocho a 10 horas antes de comenzar a hacer ejercicio.

La cirugía laparoscópica implica hacer tres pequeñas incisiones, insertando una cámara y usando un robot para cortar la vesícula.

Este tipo de cirugías minimiza el tiempo de recuperación. Sin embargo, a veces se necesita una incisión más grande si una persona es obesa o si aparecen complicaciones durante la cirugía que dificultan al médico ver el panorama utilizando solamente la cámara.

Habla con tu médico antes de comenzar a hacer ejercicios para asegurarte de que estás listo y de que tus necesidades individuales están cumplidas.

Una vez que te hayas curado y puedas ejercitarte nuevamente, deberás comenzar lentamente. Quizás tengas un leve dolor durante el primer año después de la intervención.

Comienza haciendo ejercicio por 30 minutos dos veces a la semana después de haberte curado.

Artículo de interés: Síntomas postoperatorios de cirugía de vesícula biliar

A partir de allí, continúa haciendo ejercicio por 30 minutos cuatro veces a la semana por las siguientes tres semanas. Incorpora entrenamiento cardiovascular, pesas livianas y ejercicios fuerza en tu rutina.

Durante la semana cambia entre levantar pesas y hacer ejercicios cardiorespiratorios.

Escucha a tu cuerpo, si sientes que debes hacer todo más lento, hazlo. Haz relajación uno o dos días y luego vuelve a tu rutina normal.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.