Peligros de la desintoxicación de alcohol

Escrito por Mark Kaushal, M.D. | Traducido por Luciano Ariel Castro
La dependencia del alcohol es común en los Estados Unidos.
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La desintoxicación de alcohol puede ser peligrosa e incluso mortal. Las personas que beben regularmente pueden experimentar síntomas después de un período de abstinencia. Estos síntomas varían en severidad dependiendo de cuánto tiempo ha sido un bebedor la persona, su frecuencia de consumo de alcohol y la cantidad de alcohol consumida. Las graves consecuencias de desintoxicación de alcohol incluyen inestabilidad mental, convulsiones, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y el delirium tremens.

Inestabilidad mental

La desintoxicación de alcohol puede causar cierto grado de inestabilidad mental.
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La desintoxicación de alcohol puede causar cierto grado de inestabilidad mental. El alcohol es un depresor, lo que significa que calma el cuerpo y retarda el sistema nervioso. Cuando una persona bebe regularmente durante un largo período de tiempo, su cuerpo se adapta al efecto depresor. Si esa persona de repente deja de beber, su cuerpo se compensa en exceso y experimenta ansiedad, agitación, temblores, nerviosismo y alucinaciones. La inestabilidad mental es peligrosa porque hace que una persona reaccione de manera inapropiada a acontecimientos reales o imaginarios, lo que la lleva a dañarse ella misma o a otras personas. El University of Maryland Medical Center señala que las personas en esta condición deben ser evaluadas por un médico. Los casos menos graves pueden ser tratados en casa bajo la supervisión de un amigo o miembro de la familia, además de un breve tratamiento con medicamentos contra la ansiedad.

Convulsiones

Las convulsiones pueden ser peligrosas y causar lesiones graves.
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Las convulsiones son causadas por estallidos incontrolados de la actividad en el sistema nervioso central. Cuando un bebedor empedernido se detiene de repente, su sistema nervioso se recupera en un estado hiperexcitado, lo que puede causar convulsiones. Según un artículo de 1993 en el "Journal of Emergency Medicine", las convulsiones por abstinencia alcohólica generalmente ocurren de 6 a 48 horas después de la cesación del consumo de alcohol. Las convulsiones son peligrosas porque un individuo puede lesionarse físicamente durante una convulsión generalizada. Una persona también puede sufrir lesiones graves si se produce el ataque durante una actividad, como caminar o conducir, ya que un colapso repentino y la pérdida de control pueden ser peligrosos. A menudo se utilizan benzodiacepinas para prevenir las convulsiones.

Delirium tremens

El delirium tremens es la condición más peligrosa asociada con la desintoxicación de alcohol.
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El delirium tremens es la condición más peligrosa asociada con la desintoxicación de alcohol. Ocurre típicamente de tres a cinco días después del cese de consumo excesivo de alcohol regular. Además de la profunda confusión y desorientación, causa cambios en la respiración, la circulación y el control de la temperatura. Un artículo de 2004 en la revista "American Family Physician", afirma que los factores de riesgo para el desarrollo de delirium tremens incluyen una condición coexistente médica diaria, consumo excesivo de alcohol, antecedentes de convulsiones por abstinencia, la edad avanzada, la función hepática anormal y síntomas de abstinencia graves en la presentación inicial.

Ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y muerte

Convulsiones, ataques cardíacos, derrames cerebrales e incluso la muerte son posibles consecuencias de delirium tremens.
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Convulsiones, ataques cardíacos, derrames cerebrales e incluso la muerte son posibles consecuencias de delirium tremens. Las convulsiones y delirium tremens pueden provocar latidos cardíacos irregulares y dramáticos picos de presión arterial, lo que aumenta el riesgo de lesión cardiovascular y cerebrovascular. El tratamiento del delirium tremens se lleva a cabo en una unidad de cuidados intensivos, donde la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la respiración pueden ser monitoreadas y puede llevarse a cabo un soporte vital de emergencia si es necesario.