Más de lo que parece a simple vista

Escrito por August McLaughlin | Traducido por María Florencia Lavorato
Los productos de belleza son la solución rápida para mejorar la manera en que te sientes acerca cómo te ves en el espejo, pero los estudios sobre cómo la dieta afecta a la salud demuestran que la belleza va mucho más allá de la piel.
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Espejito, espejito, quién es la... ¿consumidora más saludable de todas?

Las mujeres invierten aproximadamente 3,276 horas aplicando maquillaje y vistiéndose para lucir lo mejor posible, según un estudio encargado por la empresa australiana de belleza, Skinbliss.

La investigación actual indica, sin embargo, que tu apariencia se ve influenciada por algo más que tus técnicas de maquillaje, la marca de pantalones vaqueros que usas o tu crema para los ojos. Factores tales como los hábitos y actitudes alimentarios también juegan un papel.

Y de todos los numerosos factores, incluyendo la genética, el origen étnico y la edad, tu alimentación y estilo de vida son algo que puedes cambiar.

Existe una relación directa entre nuestra actitud y lo que comemos, y el aspecto resultante de nuestro cuerpo. Cuando por dentro nos sentimos emocionalmente negativos, es inevitable que nuestra forma de pensar alcance el punto de una actitud de 'no me importa' en el exterior.

Simon Casey, psicólogo y autor

Superficial

Favorecer tu complexión puede comenzar con mejorar la longitud y calidad de tu sueño.

“Durante el sueño REM nos desestresamos y tanto el cuerpo y la piel se curan a sí mismos,” manifestó el Dr. David E. Bank, dermatólogo y director de The Center for Dermatology, Cosmetic & Laser Surgery, en Mt. Kisco, New York.

REM, cuyas siglas significan movimiento rápido de los ojos, es el estado más profundo del sueño. Aunque las necesidades de sueño específicas de las personas varían, los adultos suelen requerir entre siete y nueve horas por noche.

Desde un punto de vista alimentario, mejorar tu sueño puede requerir limitar la cafeína y el alcohol. Además de interferir con tu capacidad para quedarte o permanecer dormido, estas sustancias pueden reducir la hidratación de la piel, de acuerdo con Bank. Evita consumir grandes cantidades de comida y los alimentos grasos o picantes cerca de la hora de acostarte. Para algunas personas, un aperitivo liviano, como el yogur con fruta o la avena con leche, mejora la calidad y el descanso del sueño.

"El consumo excesivo de azúcares y de carbohidratos refinados puede llevar a la disminución de la función enzimática,” afirmó Bank. "Esto conduce a una estructura y función de la piel pobres... y, puede conducir al envejecimiento prematuro de la piel."

Las fuentes de carbohidratos refinados comunes incluyen la caña de azúcar, los dulces, los productos horneados con azúcar, los postres congelados, el pan blanco, el arroz instantáneo y los pretzels. Cuando compres panes, cereales, arroz y pasta, revisa la lista de ingredientes para asegurarte de que los granos enteros estén listados primero.

Si tienes dificultades para satisfacer tu necesidad de nutrientes a través de los alimentos por sí solos, los suplementos pueden proporcionarte beneficios.

"Los suplementos dietéticos son una buena póliza de seguros para garantizar el apoyo nutricional adecuado para tu piel", continuó Bank. "Intenta encontrar un buen multivitamínico de una fuente de alimento. Las vitaminas creadas en laboratorios, a menudo no se absorben ni funcionan tan bien como las provenientes de una fuente de alimento.”

Los suplementos dietéticos pueden causar efectos secundarios e interactuar con los medicamentos, por lo cual lo mejor es buscar la aprobación y la orientación de tu médico antes de comenzar a tomar cualquiera de ellos.

Si eres propenso al acné, la enfermedad de la piel más común en los Estados Unidos, de acuerdo con la University of Maryland Medical Center, consumir más vitamina A puede ayudarte a controlar los síntomas. De hecho, las cremas retinoides, que a menudo se utilizan para tratar el acné, se derivan de nutrientes naturales. Los alimentos especialmente ricos en vitamina A son el hígado de pollo y de carne de res, el jugo de zanahoria, las zanahorias, la col rizada (kale), las espinacas y el melón (cantaloupe).

Una figura fabulosa

En su libro, "The Beauty Diet ", la dietista registrada Lisa Drayer sugiere aumentar tu consumo de fibra para lograr una mejor figura. La fibra te mantiene saciado, te aporta pocas o nada de calorías y está presente naturalmente en varios alimentos nutritivos. La fibra soluble, la forma predominante en los frijoles, zanahorias, guisantes (peas) y patatas (potato), promueve la absorción de nutrientes y ayuda a tu cuerpo a deshacerse de las toxinas en el momento oportuno, atributos que mantienen tu figura en "plena forma", según Drayer.

Las vitaminas, minerales y antioxidantes que se encuentran en abundancia en las fuentes de carbohidratos complejos son los que Drayer llama "nutrientes de la belleza". Los alimentos refinados, como los productos con harinas blancas, pueden contrarrestar el azúcar en tu sangre, en detrimento de la salud y la apariencia de tus dientes, tu piel, tu cabello y tu forma del cuerpo, aunque de manera integral, los alimentos naturales te ayudarán a sentirte y a lucir radiante.

La lista de "principales alimentos para la belleza" de Drayer incluye salmón salvaje (wild salmon), que proporciona proteínas y ácidos grasos omega 3 que son saludables para el corazón, patatas dulces (sweet potatoes), arándanos (blueberries) y tomates, que están repletos de antioxidantes contra el envejecimiento (anti-aging), el yogur bajo en grasa, que contiene calcio para "mejorar la belleza”, y las nueces (nuts), una valiosa fuente de antioxidantes, vitamina E y grasas saludables. Para un postre rico en antioxidantes, elige el chocolate oscuro.

Muchas mujeres conscientes de su belleza evitan comer grasas, un escenario que puede menoscabar tu salud, tu estado de ánimo y tu apariencia, según Drayer. En lugar de evitar las grasas, el objetivo es ingerir de manera moderada las variedades saludables, como nueces (nuts), semillas, pescado de agua fría y los aguacates (avocado).

Tu dieta también debe contener alrededor del 25 por ciento de proteínas; sin embargo, consumir más proteínas que las que el cuerpo necesita se traducirá en grasa almacenada. La proteína estimula la producción de colágeno, la firmeza de la piel y el tono muscular. Algunas fuentes saludables son el pescado, los productos lácteos bajos en grasa, frijoles (beans), lentejas (lentils), carne blanca sin piel y claras de huevo.

Para evitar la hinchazón o la distensión abdominal, limita los alimentos con alto contenido de sodio, como las sopas y verduras enlatadas, carnes y quesos procesados y alimentos fritos. Mantenerte bien hidratado también te protege contra la hinchazón, por lo cual debes consumir agua y otros alimentos y bebidas hidratantes, como té sin cafeína a base de hierbas, caldos bajos en sodio, leche descremada o leche de soya (soymilk) y frutas y verduras frescas, regularmente.

Qué hay debajo

Un desayuno embellecedor

Las frutas y verduras añaden fibra, antioxidantes y color a tu  desayuno.
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Comienza tu día con un desayuno saludable y balanceado para mejorar tu habilidad de concentración, tus niveles de energía a lo largo del día y, potencialmente, tu apariencia. También encontrarás que es más fácil, después de este comienzo, hacer elecciones de alimentos positivas para el resto del día.

  1. Carbohidratos complejos. Comienza con cereales integrales como la avena o tostadas integrales, que contienen más fibra y nutrientes que los alimentos refinados como el cereal de arroz inflado y los pasteles.

  2. Proteínas magras. Muchos desayunos carecen de proteínas, de acuerdo con la American Dietetic Association. Intenta preparar tu cereal caliente o frío con leche descremada o leche de soya o sirve claras de huevo revueltas sobre una tostada de grano entero.

  3. Frutas o verduras. Las frutas y verduras añaden fibra, antioxidantes y color a tu desayuno. Las variedades especialmente nutritivas para usar en el desayuno incluyen las naranjas, plátanos, fresas (berries), tomates y espinacas.

  4. Grasa saludable. Recuerda que los ácidos grasos omega-3 te pueden estar faltando. El desayuno es un momento ideal para consumirlos. Espolvorea semillas de linaza (flaxseed) o nueces (walnuts) picadas en tu cereal o yogur para satisfacer tus necesidades de proteínas y grasas saludables a través de un plato de salmón.

  5. En el camino: ¿No tienes tiempo para prepararte y comer un desayuno equilibrado? Prepara tu comida la noche anterior o crea un batido nutritivo con fruta fresca o congelada, leche baja en grasa, avena o germen de trigo y semillas de linaza (flaxseed).