Los casos de mala praxis más alarmantes

Escrito por Mercedes Rivero
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La medicina es una de las prácticas profesionales más importantes y prestigiosas. No hay mucho secreto ni explicación para ello: es simple, de esto dependen vidas humanas. Pero, como todo aquello dominado por una persona de carne hueso, tiene puntos débiles y no es infalible. Cuando la falla tiene que ver con la negligencia del profesional entra en juego la mala praxis, una de las figuras jurídicas más temidas y a la vez peligrosas tanto para el paciente como para el médico. Puede aplicársela tanto por acción como por omisión y, desde hace varios años, es protagonista de casos millonarios.

De la fama, a la condena

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Rolando Pisanú es uno de los cirujanos más elegidos entre la farándula argentina. Ex esposo de la modelo Daniela Cardone, moldeó con sus manos a varios personajes. Pero en el año 2000 su carrera viró cuando un tribunal lo condenó acusándolo de "negligente" e "imprudente" como consecuencia de las lesiones sufridas por una paciente que, tras una cirugía estética múltiple, quedó cuadripléjica. Alicia Romagnoli llevó a juicio al especialista que luego fue sentenciado a seis meses de prisión en suspenso y a un año y seis meses de inhabilitación para ejercer la medicina.

Mala praxis ginecológica

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Según medios uruguayos, las denuncias por mala praxis contra ginecólogos de ese país van en ascenso. Las histerectomías (extracción del útero) y la muerte fetal intrauterina son los casos más numerosos dentro de los litigios. Si bien algunas fuentes señalan que las acusaciones son consecuencia de la “tolerancia cero” de algunas pacientes, otras sostienen que la ausencia de información a las mujeres que acuden al médico da lugar luego a una posible denuncia. Esta última opción se vio reflejada, por ejemplo, en una sentencia a favor de una paciente donde no se condenó a causa de la secuela que le quedó sino por la nula explicación de los riesgos que generaba la intervención a la que se sometió.

Condena sin inhabilitación

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Roberto Zelicovich, quien, según trascendió, operó a figuras como Mirtha Legrand y Susana Giménez, fue denominado durante mucho tiempo "el cirujano de las estrellas". Si bien su relación con la fama nunca se puso en discusión, otras anécdotas también lo hicieron popular. Entre 1996 y 1997 Zelicovich fue denunciado por dos pacientes que lo acusaron de generarles quemaduras profundas que les "desfiguraron el rostro". La Justicia lo condenó a dos años de prisión en suspenso pero no lo inhabilitó. El médico cerró su consultorio en Buenos Aires y se trasladó a España, donde años después volvió a ser denunciado y luego detenido.

Un caso emblemático

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Manuel Aillapán es protagonista de un caso que se popularizó en las páginas de diarios y en los programas noticiosos de la televisión chilena. En 1998 se sometió a dos operaciones a causa de una fibrosis. Tras la segunda intervención, notó que su pene tomaba un color extraño. Pasaron doce días hasta que el doctor Alejandro Sepúlveda lo derivó al especialista necesario. Lo que la Justicia definió como negligencia médica terminó con la amputación del miembro. El hombre denunció a Sepúlveda y los jueces condenaron al especialista a pagarle casi 300 mil dólares.

Anestesia y abandono

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Un caso escalofriante es el que protagonizó Luis Héctor Amodio, anestesista que fue condenado a tres años de prisión en suspenso y cuatro años de inhabilitación para ejercer como médico. El profesional aplicó a una parturienta la peridural y se fue de la sala. El nacimiento se dio normalmente y la niña gozó de buena salud pero la madre comenzó con síntomas extraños. Cuando el marido buscó al anestesista, éste restó importancia a los hechos y no volvió a ver a la mujer por un largo rato. La sentencia explicó que el médico perforó más de lo debido con la anestesia y lo condenó no por ese procedimiento (alegando que es uno de los riesgos posibles) sino por el abandono de la paciente, quien quedó en estado vegetativo.

Falso dengue y condena

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En Paraguay, dos médicos fueron condenados a dos años de cárcel por la muerte de una joven de 17 años. Por omisión de auxilio y mala praxis, se condenó a Roberto César Cino Garcete y a Édgar Walter López Samaniego, bajo el cargo de homicidio culposo. La sentencia llegó tras la lucha de alrededor de cinco años de Olga Torres de Fernández, la madre de la víctima. Su hija Andrea fue tratada por un supuesto caso de dengue, en medio de ello sufrió una muerte cerebral y luego falleció por una aneurisma.

El falso anestesista

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"Homicidio culposo en dos hechos" fue el delito por el que acusaron en 2010 al falso anestesista Luis Romero Hiriart, condenado por la muerte de una joven de 18 años y de un bebé recién nacido. La Justicia lo sentenció a ocho años de cárcel. En uno de los casos, Romero Hiriart acudió alcoholizado al quirófano durante la operación de apéndice de una adolescente que luego murió. En el otro, su tardanza hasta un quirófano provocó la muerte de un bebé. Durante la investigación descubrieron que el acusado no estaba registrado como anestesista sino como otorrinolaringólogo.

Un caso insólito contra una perra

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En San Fernando del Valle de Catamarca, la Justicia condenó a un veterinario a indemnizar con 11 mil pesos a la dueña de una perra por “daño moral y material”. El animal murió luego de una mala praxis en una operación para castrarla. Horacio Vignolo fue el profesional que realizó la intervención y, según la sentencia, la presencia de una venda dentro del cuerpo del can provocó el posterior deceso. Los magistrados entendieron que "la muerte de una mascota incide de manera fuertemente negativa en el ámbito espiritual de la persona que la ha tenido a su cuidado”.

Estética terminó en discapacidad

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El cirujano plástico José Juri también fue condenado por la Justicia por un caso donde una cirugía estética terminó en la discapacidad permanente de una paciente. La intervención se dio en 1999 y pretendió ser un lifting de cara y cuello. La operación derivó en serios problemas de salud para la mujer, quien terminó con el hombro derecho caído y una limitada posibilidad de elevación del brazo. El tribunal obligó a Juri a pagarle a la paciente 200 mil pesos. En la sentencia aseguraron que la víctima debió disminuir su actividad social como consecuencia de las secuelas de la operación.

Por mala praxis condenaron al Gobierno porteño

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El diagnóstico equivocado de una paciente en un hospital público porteño provocó daños y perjuicios en su viudo. Así lo entendió el tribunal que condenó al Gobierno de la Ciudad a indemnizar al hombre con 70 mil pesos. La víctima, tratada en el Hospital Álvarez, falleció en septiembre de 1996 por un cáncer que no fue correctamente detectado. La Justicia entendió que en el nosocomio se dieron una “sucesión de prácticas negligentes”. "No se agotaron los procedimientos que la correcta ciencia médica imponía", agregó el fallo. A pesar de las apelaciones del médico actuante y del gobierno, los magistrados ratificaron la condena.

Condenado y prófugo

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Jorge Godoy Martorelli, un médico cordobés, fue encontrado culpable del homicidio culposo por mala praxis de María Ofelia Lago, en la provincia de Córdoba. La víctima, de 58 años, se sometió a una cirugía de párpados, nariz y labios. La mujer no recuperó la conciencia luego de ser anestesiada.y falleció poco después de las intervenciones. El profesional estuvo prófugo durante tres años, según aludió él mismo, por consejo de su abogado. Los jueces lo condenaron a tres años de prisión condicional y lo inhabilitaron para ejercer la medicina por siete años.