¿Búscas estar en forma y perder peso? ¡Prueba nuestra calculadora de índice de masa corporal y pérdida de peso!

Lista de drogas depresoras

Escrito por Matias Cohen | Fecha actualizada August 14, 2018

Las drogas depresoras son aquellas que producen un efecto inhibitorio sobre determinadas funciones cerebrales, cuya consecuencia es un estado de calma y relajación. Esta propiedad hace que sean útiles para el tratamiento de los trastornos de ansiedad, pánico y sueño, entre otros.

El National Institute on Drug Abuse, de los Estados Unidos, explica que la mayoría de los depresores del SNC actúan sobre el cerebro afectando al neurotransmisor ácido gamma-aminobutírico (GABA). Estos neurotransmisores son sustancias químicas que facilitan la comunicación entre las células del cerebro.

Las diferentes clases de depresores del SNC aumentan el GABA e inhiben la actividad cerebral, lo que deriva en un efecto de somnolencia o calma, beneficioso para pacientes con trastornos de ansiedad, ataques de pánico o problemas de sueño.

Te puede interesar: Los efectos del consumo de drogas en adolescentes

Es importante destacar que en todo el mundo este tipo de fármacos requiere de prescripción médica, aunque muchas veces se suelen adquirir por canales de comercialización ilegales, para utilizarse con fines no terapéuticos, como por ejemplo ante situaciones de estrés emocional o con fines "recreativos". Tomar una dosis superior a la prescrita puede deprimir funciones vitales del sistema nervioso, como la frecuencia cardíaca y la respiración, así como generar dependencia y adicción.

Precisamente, la adicción a este tipo de medicamentos es causada en su mayoría por algún desequilibrio sentimental o psicológico presente en las funciones de los que la padecen.

La sobredosis o utilización de un depresor junto con alcohol puede ralentizar la frecuencia cardíaca y la respiración lo suficiente como para causar la muerte. Situación similar se da cuando se combinan con drogas opioides o medicamentos para las alergias o resfriados.

Te puede interesar: Efectos del abuso de las drogas sobre los amigos

Tipos de drogas depresoras

Existe diferentes tipos de drogas depresoras del sistema nervioso central. Las más comunes son:

  • Benzodiacepinas: las más comunes son el clonazepam, diazepam y alprazolam, las cuales se recetan para tratar la ansiedad, estrés agudo y ataques de pánico. Otras menos comunes, como el triazolam y el estazolam, tienen una función más sedativa y suelen recetarse para el tratamiento a corto plazo de los trastornos del sueño. Estas drogas suelen generar dependencia si se usan a largo plazo.
  • Medicamentos no benzodiacepínicos: el zolpidem, el zaleplón y la eszopiclona actúan sobre algunos de los mismos receptores del cerebro que las benzodiacepinas, aunque tienen una estructura química diferente, menos efectos secundarios y menor riesgo de dependencia.
  • Barbitúricos: el mefobarbital, el fenobarbital sódico y el pentobarbital sódico son menos utilizados para los tratamientos de ansiedad o trastornos del sueño, debido a que tienen un mayor riesgo de sobredosis en comparación con las benzodiacepinas. Sin embargo, todavía se usan en procedimientos quirúrgicos y para tratar los trastornos convulsivos.

Por otro lado, se encuentran las conocidas como "drogas recreativas", donde se destacan la marihuana y heroína, también consideradas depresoras del SNC.

Históricamente, la planta de cannabis fue utilizada para lograr la relajación y alivio del dolor, en tanto que algunas culturas la utilizaban para favorecer el trance con fines místicos y religiosos en varias culturas.

En la actualidad, el aceite extraído de esta planta ha probado usos efectivos en enfermedades neurológicas, como la epilepsia, alzheimer, fibromialgia, dolor neuropático y esclerosis múltiple, así como su uso paliativo en los efectos nocivos de la quimioterapia.

Por otra parte, la heroína, obtenida de forma sintética a partir de la morfina, tiene un efecto depresor muy intenso y es considerada la droga con el mayor potencial de adicción, tanto física como psicológica. Los efectos de la heroína son parecidos a los de la morfina, pero en superior escala, ya que es de 4 a 10 superior en potencia. Su abuso y adicción puede llevar a la muerte.

Te puede interesar: ¿Cómo internar a alguien en la rehabilitación de drogas?

Adicción a los depresores

Este tipo de drogas depresoras suelen ser adictivas en muchos pacientes. Abusar de estos medicamentos puede provocar graves problemas para la salud, poniendo en grave riesgo la vida.

La adicción y la dependencia física son dos aspectos diferentes, que incluso se pueden complementar. Por un lado, la dependencia física se produce debido a que el cuerpo se "adapta" a la exposición crónica a una droga, en tanto que la adicción, que puede incluir la dependencia física, se define como la búsqueda y el consumo compulsivo de la droga.

Cuando se experimenta dependencia física, la falta de administración de la droga, o su brusca reducción, provoca síntomas de abstinencia cuando reduce o detiene bruscamente el consumo del fármaco. El tipo de medicamento, el grado de dependencia y la tolerancia del paciente determinarán la intensidad de los síntomas, que pueden ir desde temblores, pasando por problemas respiratorios, convulsiones, entrar en coma e, incluso, la muerte.

El síndrome de abstinencia de las benzodiacepinas rara vez es mortal, pero sí puede serlo en los barbitúricos. Es por esta razón que este tipo de drogas no puede ni debe cortarse bruscamente luego de completado el tratamiento. La habituación corporal obliga a finalizar los tratamientos con fármacos depresores de manera gradual.

Te puede interesar: Efectos fisiológicos, sociales y económicos del abuso de drogas

Combinación de drogas depresoras

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) reveló que existe un creciente uso de medicamentos opioides combinados con benzodiacepinas u otros fármacos que deprimen el sistema nervioso central (SNC), lo cual tiene como consecuencia efectos secundarios serios, incluyendo la dificultar para respirar, respiración lenta y muerte.

Por su parte, el American Addiction Centers, de ese mismo país, señala que la adicción a las benzodiazepinas puede generar síntomas como cambios bruscos de humor, problemas en la visión, mareos, confusión, problemas respiratorios y hasta coma. El abuso crónico desemboca en problemas de memoria, anorexia, ansiedad, temblores, depresión, problemas sexuales y fuertes dolores de cabeza.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.