Cómo hornear alas de pollo deshuesadas

Escrito por Shemiah Williams | Traducido por Nieves Fragola
Prepara una versión saludable de alas de pollo deshuesadas en casa.
Jupiterimages/Comstock/Getty Images

Echa un vistazo a cualquier menú de bar o pub y es probable que encuentres las alas de pollo como un elemento básico del menú. Sin embargo, muchas recetas de restaurantes pueden suponer un riesgo para tu dieta debido a su valor nutricional, incluyendo un alto contenido de grasa, sodio y calorías (entre 400 y 500 calorías por porción). No obstante, puedes hornear "alas" de pollo deshuesadas en casa con una receta saludable.

Corta los filetes de pollo en tercios. Éstos son prácticos y lo más cercanos en tamaño a las alas de pollo. Sin embargo, también puedes utilizar pechugas de pollo deshuesadas y sin piel. Si es así, tendrás que cortar las pechugas de pollo por la mitad horizontalmente, y luego rebanar cada mitad del tamaño de un filete. Procede a cortarlas en tercios.

Calienta el horno previamente a 350 grados F (176,67 ºC).

Rompe los huevos en un tazón grande y bátelos ligeramente para romper las yemas. Añade los trozos de pollo a los huevos y déjalos en remojo durante 10 minutos.

Añade la sal, la pimienta y la harina en un recipiente poco profundo o una bolsa grande de plástico con cierre. Agrega el pollo y sacúdelo para cubrirlo con la mezcla de harina.

Extiende aceite de oliva en una bandeja para hornear y agrega el pollo. Haz rodar éste ligeramente sobre el aceite de oliva para cubrirlo lo más posible. Este aceite ayudará a que el pollo se dore durante el proceso de cocción.

Cocina el pollo durante 15 minutos y da vuelta cada trozo. Continúa cocinándolo hasta que esté tierno y el exterior esté de color marrón y crujiente. Sírvelo con salsas como barbacoa o salsa ranchera, o el acompañamiento clásico de las "alas": una salsa de estilo búfalo picante.

Consejo

Muchas salsas y aderezos contienen altas cantidades de grasa y sodio. Experimenta con yogur de bajo contenido en grasa, añadiendo saborizantes como el ajo y las hierbas para crear una opción más saludable.

Advertencias

Verifica la temperatura interna del pollo para evitar enfermedades transmitidas por los alimentos. FoodSafety.gov recomienda no consumir el pollo hasta que alcance al menos 165 grados F (73,89 ºC).