Explicación psicoanlítica de la depresión

Escrito por Sandra L. Campbell
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Los trastornos del estado de ánimo afectan al 9,5% de la población de Estados Unidos. La teoría psicoanalítica examina los procesos subyacentes de la mente (esto es; el ello, el yo y el superyo) que llevan a trastornos como la depresión.

Sigmund Freud

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Señalado a menudo como el padre de la teoría psicoanalítica, Freud definió la depresión en los términos de una persona que sufre una pérdida real o imaginaria. Como resultado, esa persona puede desarrollar culpa, vergüenza u odio a sí mismo, llegando a la larga a autoculparse.

Conflictos

Una vez que una persona desarrolla vergüenza o culpa como resultado de esa "pérdida" percibida, esto puede llevarla a experimentar conflictos no resueltos que afectarán negativamente sus relaciones. Cuando estos conflictos aparecen, la autoestima baja y la depresión se aproxima.

Duelo y melancolía

En "Duelo y Melancolía", publicado en 1917, Freud expande sus ideas sobre la depresión. Según él, la pérdida de un "objeto" en un individuo deprimido se origina debido a un proceso interno inconsciente, mientras que el duelo por un objeto de "pérdida" (por ejemplo, la muerte de un ser querido) es más externo y consciente. Por eso, la melancolía y la depresión fuerzan al yo de una persona a permanecer en un estado de cambio y de purgatorio autoinducido (esto es, la pérdida del yo).

Karl Abraham

Psicoanalista alemán y discípulo de Freud, Abraham consideraba a la depresión como el resultado de una fijación que puede producirse durante el desarrollo psicosexual de un individuo. Por ejemplo, si un niño desarrolla una fijación oral durante su niñez, habrá mucha más probabilidad de que se deprima más adelante en su vida.

Melanie Klein

Una pionera de la teoría de las relaciones objetales, la psicoanalista Melanie Klein creía que una persona desarrollaba depresión debido a su incapacidad de liberar el sentimiento de la pérdida inicial real o imaginaria de un objeto. Si una persona no puede resolver el sentimiento de pérdida, el ego recurre a mecanismos de defensa (negación o escisión).