Exfoliante corporal casero con sal marina

Escrito por Kimbry Parker | Traducido por Valeria D'Ambrosio
Guarda el remanente del exfoliante en un recipiente hermético para usarlo en el futuro.
Marili Forastieri/Photodisc/Getty Images

Rica en minerales que ayudan a eliminar toxinas de la piel, la sal marina es un ingrediente muy utilizado en tratamientos corporales caseros. Es un poco gruesa, por lo tanto, es ideal para tratar la piel muerta y escamosa del cuerpo. Una vez que se eliminan las escamas, la piel absorberá fácilmente la humedad. Un exfoliante corporal casero con sal marina es efectivo para exfoliar la piel y lo suficientemente suave como para usar de manera cotidiana.

Vierte 1/2 taza de sal marina en un recipiente con tapa. Agrega 1/2 taza de aceite de oliva o canola.

Vierte 2 cucharadas de bicarbonato de sodio y 10 gotas de tu aceite esencial favorito dentro del recipiente. Elige cualquier aceite esencial o mezcla de tu agrado, como lavanda (lavender), vainilla (vanilla), manzanilla (chamomile), menta (peppermint) o romero (rosemary). Mezcla bien los ingredientes con una cuchara.

Humedece tu cuerpo. Con tus dedos o un paño, toma un poco de la mezcla del recipiente. Frótala por todo el cuerpo con un paño o esponja vegetal realizando movimientos circulares y suaves. Ejerce presión mientras frotas, pero no tanta como para irritar la piel.

Deja actuar en la piel durante unos minutos antes de enjuagar bien con agua tibia. Seca la piel sin frotar con una toalla suave y luego aplica crema hidratante.

Advertencias

Usa el exfoliante corporal de sal marina todas las veces que sea necesario para exfoliar la piel seca y escamosa. Si adviertes que la piel se enrojece o irrita, deja de usar el producto o reduce su frecuencia de uso.