Cómo evitar que la piel de mi rostro quede colgando después de perder peso

Escrito por Sharin Griffin | Traducido por Ana Grasso
Christopher Robbins/Photodisc/Getty Images

La pérdida rápida de peso normalmente resulta en piel colgante debido al estiramiento. A medida que pierdes peso rápidamente tu piel no puede adaptarse a tu nueva forma porque la elasticidad se ha visto dañada. La piel de tu rostro mostrará esto con la papada, cuello y mejillas. La pérdida de peso lenta no sólo ayuda a evitar este problema sino que también aumenta las posibilidades de que puedas mantener tu nuevo peso.

Aplica exfoliante en tu rostro todas las semanas para remover células de piel muerta. Esto aumenta la circulación sanguínea ayudando a la formación de las fibras de colágeno responsables de la elasticidad de tu piel. Aplica una crema humectante o crema para afirmar la piel después para ayudar a proteger tu piel y mantener su balance de humedad natural.

Crea músculo magro en tu rostro y cuello comiendo muchas proteínas magras como las que se encuentran en la carne de ave y los mariscos. Tus músculos requieren proteínas para mantener las fibras saludables y aumentar la masa muscular, disminuyendo así la grasa y rellenando las áreas colgantes.

Realiza ejercicios faciales diariamente para ayudar a afirmar tu piel. Frunce tus labios y mantente así por 5 segundos o empuja tu barbilla hacia afuera mientras miras hacia arriba durante 10 repeticiones. Las expresiones y el movimiento facial ayudan a construir músculo y a devolverle a tu piel su estado flexible.

Aplica geles o lociones que contengan extracto de soja, de áloe vera o de levadura sobre tu rostro después de cada limpieza. Estos productos ayudan a afirmar la piel en tu rostro aumentando la producción de colágeno y la elasticidad al mismo tiempo que refuerzan la protección de tu piel.