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El dolor de la mandíbula inferior causado por la metástasis ósea

Escrito por Estefanía Mac | Fecha actualizada September 21, 2018

Una gran cantidad de personas de todas las edades suelen sufrir de dolores crónicos, agudos acompañados o no de inflamación, a lo largo de la mandíbula inferior, los cuales se extienden incluso hasta la articulación que la une con el cráneo.

Esta afección se denomina trastorno de la articulación temporomandibular (ATM) y aunque hay muchas causas para la misma, no todas son conocidas o han sido estudiadas por completo.

Entre las causas más conocidas del dolor en la mandíbula inferior se encuentran la mala alineación de los dientes, las caries dentales y algunos tipos de trabajos en dientes o conductos que pueden causar una desalineación o movimiento incorrecto o forzado de la mandíbula, cambiando su posición natural o creando una sobre mordida.

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Esta posición incorrecta de la mandíbula genera a su vez un esfuerzo anormal en los ligamentos que sostienen la articulación temporomandibular, que puede ir acompañado en dolor.

Aparte del dolor en la mandíbula inferior, es común escuchar un sonido de clic en la mandíbula parcial cuando sale de la articulación al masticar.

Los signos y síntomas del trastorno de la articulación temporomandibular pueden incluir dolor o sensibilidad en la mandíbula, dolor en una o en las dos articulaciones temporomandibulares, dolor dentro del oído y dificultad para masticar o dolor al hacerlo.

En algunos casos el dolor se puede extender a parte de la cara o incluso puede presentarse un bloqueo de la articulación, que impide o limita la apertura de la boca.

En este artículo revisaremos una causa específica del trastorno de la articulación temporomandibular, como es el caso de la metástasis ósea a causa de cáncer de hueso.

¿Qué es la metástasis ósea?

Los osteoblastos son las células que se encuentran en los huesos de todos los seres vivos y cuya función es la reproducción y el crecimiento de las células óseas nuevas.

La metástasis ósea se produce cuando las células cancerosas se propagan desde su lugar original a un hueso, infectando a los osteoblastos y haciendo que estos produzcan a paso acelerado gran cantidad de células óseas anormales.

Casi todos los tipos de cáncer pueden propagarse a los huesos, pero algunos, como el de mama y de próstata parecen ser los que lo hacen con mayor frecuencia.

El crecimiento acelerado y anormal de células óseas dentro y fuera de la estructura pre-existente del hueso provoca malformaciones y diversos problemas en el esqueleto.

Además, los tumores cancerosos en los huesos pueden obligar a la a secreción de proteínas de la matriz ósea extra celular, estimulando a los osteoblastos sanos a un crecimiento descontrolado, lo que agrava la situación.

En cualquier caso, el crecimiento óseo incontrolado resultante en cáncer se conoce como metástasis ósea.

¿Cómo la metástasis ósea causa dolor en la mandíbula?

La metástasis ósea puede causar dolor en la mandíbula inferior de dos maneras diferentes.

El crecimiento de tumores puede ocurrir en el exterior del hueso alrededor de la articulación temporomandibular, provocando el empuje de la mandíbula fuera de la junta.

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Además, la metástasis ósea puede ocurrir dentro de la cámara hueca de la mandíbula, donde reside la médula ósea.

En esencia, dejan espacio en el interior del hueso, tanto que el estrés de la presión interior hace insoportable el dolor de la mandíbula y, si no se trata, la mandíbula se abre desde dentro.

Tratamientos posibles

Como en muchos tipos de cáncer, se pueden reducir los daños a través de tratamientos sistémicos, aunque estos afectan a todo el cuerpo.

Entre estos se incluyen la quimioterapia, la terapia hormonal o el uso de medicamentos orales o intravenosos.

Aunque no apuntan directamente a tratar la metástasis de los huesos, suelen ayudar a reducir o ralentizar los daños en estos.

Algunos tratamientos sistémicos, como los radiofármacos y los bifosfonatos están dirigidos específicamente al cáncer en los huesos, por lo que suelen usarse ambos al mismo tiempo para una mayor efectividad.

Los bifosfonatos son de hecho usados en el tratamiento de la osteoporosis, al limitar la actividad de unas células óseas denominadas osteoclastos, que contribuyen al debilitamiento óseo y al deterioro que causa dicha enfermedad.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.