Diez desinflamatorios naturales

Escrito por Leighann Lincoln
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Una inflamación puede resultar muy molesta, pero es un proceso natural del cuerpo. Se trata de un llamado de alerta que puede trabajar de dos formas: como un mecanismo de desintoxicación y reparación, o como protección. En el primer caso, la inflamación es indolora, dura poco y sólo busca reparar daños celulares; ocurre, por ejemplo, cuando te tuerces un tobillo o cuando retienes líquidos. En el segundo caso, la inflamación es crónica; busca proteger a las células de una destrucción rápida, permitiendo que el tejido de adapte y cambie para ser reparado con celeridad. Este último tipo de inflamación obedece a causas como la artritis. Sea cual sea la causa de tu inflamación, los remedios naturales son grandes aliados, pues lejos de intervenir con el proceso de curación, desintoxicación y protección, brindan alivio al dolor y las molestias.

Jengibre

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Esta popular especia tiene un gran poder antiinflamatorio, y es recomendable, sobre todo, para aquellos que padecen de problemas gastrointestinales. Se puede consumir en forma de té, preparándolo a partir de la raíz fresca o con jengibre en polvo. En cuanto a las proporciones, utiliza apenas una cucharadita de la raíz fresca o seca por cada taza de agua hirviendo que quieras servir.

Cúrcuma

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Esta especie popular en las comidas asiáticas es ideal para quienes padecen de artritis, pues posee propiedades antinflamatorias, analgésicas y antioxidantes. Prepara un té con cuatro tazas de agua hirviendo y una cucharadita de cúrcuma. Deja reposar la infusión por diez minutos, cuélala y tómala con regularidad.

Ácidos grasos omega 3

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Los suplementos de ácidos grasos omega 3 y las comidas que los contienen (aceite de oliva, aguacate y pescados) promueven la formación de prostaglandinas, sustancias encargadas de regular la presión sanguínea y las respuestas inflamatorias. Además de ser buenas para el corazón, estas grasas inhiben la acción de las enzimas que afectan los cartílagos de las coyunturas.

Romero

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Esta hierba de cocina –típica de las preparaciones mediterráneas– es rica en ácido ursólico, que inhibe la actividad de la ciclooxigenasa (COX-2) al igual que muchos antiinflamatorios no esteroideos como la aspirina y el ibuprofeno. Pero una diferencia fundamental es que lo hace sin los efectos secundarios asociados a esos fármacos. Puedes consumirla en forma de té, empleando una cucharadita de romero cada dos tazas de agua.

Uña de gato

José María Escolano

No nos referimos a las garras de las mascotas, sino a una hierba originaria de Perú que es muy utilizada por aquellos que padecen de artritis. Esta hierba mejora la inflamación, incluso aplicándola de manera tópica. Puedes conseguir pomadas a base de esta sustancia –ideales para torceduras y golpes–, o consumirla en forma de suplementos que se consiguen en tiendas naturistas.

Malva y cola de caballo

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Estas hierbas poseen cualidades antinflamatorias, y resultan perfectas para aquellas personas que retienen líquidos. Puedes comprarlas secas en herboristerías y consumirlas en forma de infusión. Utiliza una cucharada de cada hierba cada dos tazas de agua hirviendo. Deja reposar 15 minutos y endulza con miel o estevia. Bebe dos o tres tazas al día.

Terapia de frío y calor

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Este tratamiento es ideal para inflamaciones localizadas, por ejemplo, en caso de torceduras y esguinces, o de artritis. El frío disminuye la inflamación y el dolor, mientras que el calor otorga flexibilidad y reduce la tensión de la zona. Emplea una compresa helada –puede ser una bolsa de hielo– y otra caliente. Aplica la compresa fría en la zona inflamada durante cinco minutos, y luego, la caliente por el mismo tiempo. Alterna de manera repetida.

Cuida tu dieta

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Si padeces de alguna inflamación, evita sobre todo el exceso de sal, las grasas saturadas, las bebidas carbonatadas, el azúcar y los carbohidratos, pues su consumo sólo empeorarán la situación. En cambio, elige una dieta rica en frutas y vegetales. Asimismo, evita fumar y consumir alcohol.

Piña y papaya

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Estas frutas tienen grandes propiedades antiinflamatorias, pues la piña posee bromelina, y la papaya contiene papaína. Se trata de dos enzimas que reducen el dolor y la hinchazón, sobre todo la relacionada con la retención de líquidos o con los problemas gastrointestinales.

Té verde

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Este té es rico en antioxidantes, polifenoles y flavonoides. Al igual que el romero, inhibe la producción de ciclooxigenasa (COX-2) y promueve la acción curativa de la inflamación. Toma de tres a cuatro tazas diarias. Puedes complementarlo con otras de las hierbas desinflamatorias recomendadas, como el romero o el jengibre.

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