La dieta intuitiva II

Escrito por August McLaughlin | Traducido por Maria del Rocio Canales
La alimentación intuitiva implica comer alimentos que deseas y detenerte una vez que estás satisfecha.
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Estás sentado en un restaurante, salivando ante la descripción del menú del pollo cordon bleu. Pero la información nutricional en el menú indica que la entrada está cargada de calorías y gramos de grasa. La ensalada de bajas calorías parece más saludable, pero comparativamente, poco atractiva. ¿Cuál escoges? Si está entre el estimado 40 a 50 por ciento de los americanos a dieta en un momento dado, probablemente la última. Pero es la elección errónea para un comedor intuitivo.

La palabra "intuición" deriva de la palabra latina "intueri", lo que significa "contemplar" o "ver adentro". La dieta intuitiva es un acercamiento que alienta simplemente a eso. Escuchando las señales innatas de tu cuerpo, puedes desarrollar relaciones sanas con tu alimentación, nota Evelyn Tribole, una dietista registrada y co-autora de "La dieta intuitiva" quien ayudó a acuñar el termino en la década de 1990. La dieta intuitiva también podría mejorar tu bienestar físico y emocional y poner un fin al carrusel de estarse poniendo a dieta.

Cuando realmente sabes que puedes comer lo que deseas, llegas a preguntarte por primera vez: "¿Realmente quiero esta comida ahora? Si la como, ¿la disfrutaré?" Y dado que la puedes comer cuando quieras, ya no se convierte en el último festín que te darás antes de comenzar tu dieta.

Evelyn Tribole, dietista registrada

Por qué importa

"Los seres humanos están hechos para saber cómo comer intuitivamente y lo hemos estado haciendo desde el principio de los tiempos", dice Karen Koening, una psicoterapista licenciada y autora de "The Rules of Normal Eating".

Antes de que aprendieras a hablar, tu intuición te dijo que lloraras para obtener comida. La mayoría de los niños pequeños comen cuando sienten hambre y se detienen cuando se sienten llenos, (dos pilares del planteamiento de la alimentación intuitiva). Otros principios incluyen honrar tus sentimientos sin usar la comida como una mecanismo de defensa, respetar y disfrutar tu comida, respetar tu cuerpo y abandonar o evitar la mentalidad del dietista.

Muchos factores intuitivos que deben presentarse naturalmente caen de lado a la vista de conductas pobres de alimentación aprendidas de tus padres como el hacer dietas crónicas o comer en exceso, las siempre crecientes industrias de comida rápida y de pérdida de peso, las abundantes e imparables distracciones de la vida cotidiana y el simple hecho de que la comida sabe tan bien.

"La comida es mucho más accesible y sabrosa de lo que solía ser". Koening dice. "Un tazón de sopa de repollo no es algo de lo que diríamos: '¡Ah!, ¡realmente me gustaría comer varios tazones de esto!' Y la comida es más fácil de conseguir".

La gente también está más enfocada en la condición física y el control del peso que antes. Tal fijación interfiere con la habilidad de valorar el hambre y la satisfacción y des-regula tu apetito, nota Koenin. En vez de considerar tu hambre hacia un alimento en particular, te concentras en las calorías, carbohidratos o los gramos de grasa. Y puedes gastar más energía resistiendo el hambre que satisfaciéndola.

Así que, ¿qué sucede cuando te alejas de estos factores y confías en tu intuición?

"La gente comienza a probar la comida por primera vez", dice Tribole. "La comida que antes codiciaban después deja de ser gran cosa. Disfrutan la comida, mientras que antes estaban enfocados en la culpa".

Los niños son, por naturaleza, comedores intuitivos. Pidiendo comida cuando tienen hambre y dejando de comer cuando están satisfechos.
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¿Mejor que hacer dieta?

Una revisión de 31 estudios de largo plazo sobre las dietas y la pérdida de peso publicada en "American Psicologist" (Psicólogo americano) En abril del 2007 concluyo que hacer dieta es un pronosticador consistente de un aumento de peso y dos de cada tres personas a dieta terminan ganando más peso del que habían perdido.

"La gente piensa que existe algo como la dieta sensible", dice Tribole. "Hacer dieta no sólo no sirve, sino que aumenta el riesgo de subir de peso. Ha sido probado una y otra vez".

La investigación en la alimentación intuitiva y el control de peso es más optimista. En un estudio publicado en "American Journal of Health Education" (Diario americano de la educación sobre la salud) en junio del 2006, los investigadores analizaron los hábitos de alimentación, actitudes y el índice de masa corporal de 343 estudiantes universitarios. Los participantes calificados como comedores intuitivos tuvieron puntuaciones de BMI más bajas, niveles más altos de placer en relación a la comida y a alimentarse, y menos ansiedad relacionada con la comida que los comedores no intuitivos.

Contrariamente a lo que se podría esperar, darte a ti misma permiso para comer lo que tu quieras no siempre conduce a un consumo excesivo de comida chatarra, dice Tribole. Y no es probable ni es la meta que cruces el límite para comer en exceso y ganes peso. Si no te has estado permitiendo dulces u otras golosinas, talvez las pruebes más frecuentemente mientras comienzas a alimentarte más intuitivamente, pero usualmente la gente comienza a desear alimentos saludables.

"Cuando realmente sabes que puedes comer lo que deseas, llegas a preguntarte por primera vez, '¿Realmente quiero esta comida ahora? Si la como ¿la disfrutaré?' Y dado que la puedes comer en el momento que quieras deja de ser el último festín que te darás antes de ponerte a dieta"

Esto puede detener el circulo vicioso de las dietas restrictivas y la comida en exceso, además de mejorar tu habilidad de conectarte con lo que tu cuerpo y tu yo emocional necesitan.

Una vez que has abandonado la mentalidad del dietista, puedes comenzar a integrar lo que Tribole llama "gentiles indicaciones de nutrición". Comienzas a incorporar comida más nutritiva en tu alimentación para protegerte contra cualquier deficiencia y honrar tu bienestar general.

"Aprendes que cuando te alimentas más sanamente, se siente bien", dice ella. "Y si comes lo que quieras, ¿por qué escogerías comer de manera que no se sienta bien? La gente me pregunta, ¿Cuándo puedo comenzar a comer sanamente? ¡Cuando quieras!

Permitiéndote comer lo que deseas, realmente te puede ayudar a comer más sanamente.
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Un viaje exitoso

Consejos para iniciar

Tu curso de acción inicial en cuanto a una alimentación intuitiva depende de tus hábitos para comer y actitudes actuales, tu historial dietético y tu disposición a cambiar. Unos pasos simples, sin embargo, pueden ayudar a guiarte en la dirección correcta.

Mantén un diario donde hagas nota de tus emociones y la prevalecencia del hambre, en vez de la cuenta de calorías y el tamaño de las porciones. Esto te puede ayudar a señalar tus patrones y tendencias personales.

Dale preferencia al ejercicio placentero. En vez de escoger tu próximo ejercicio basado en la quema de calorías, escoge algo que te guste. Es más probable que te apegues a él.

Come un alimento o bocadillo conscientemente (en un lugar relajado y libre de distracciones como el teléfono celular, la laptop o la televisión). Mastica lentamente, permitiendo que la comida se sienta en tu boca. Disfruta los sabores y las texturas y piensa como te sientes emocionalmente.

Consume tu próximo alimento cuando sientas hambre moderadamente. Si el reloj indica la hora de comer, espera a que sientas el gruñido de hambre, pero no hasta que te sientas muy hambrienta.

Haz revisiones de tu hambre durante tu próximo alimento. Comer intuitivamente implica preguntarte a ti misma si todavía tienes hambre y detenerte si la respuesta es "no".

Forma un sistema de apoyo. Pide a tus amigos y seres amados no hablar de dietas o control de peso en tu presencia. Explícales que aun si no entienden los cambios que estás haciendo, aprecias su apoyo.

Solicita orientación de un experto calificado, como un dietista o un psicólogo bien experimentado en alimentación intuitiva.