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Desprendimiento de retina: síntomas y tratamiento

Escrito por Luis Malavé | Fecha actualizada March 12, 2018

La retina es un tejido sensible a la luz situado en la superficie interior del ojo, específicamente en lo que se denominaría el fondo posterior del mismo. Este tejido está conformado por varias capas de neuronas interconectadas mediante sinapsis.

En ella se ubican dos tipos de células sensibles a la luz y el color, como son los conos y bastones. De los primeros están presentes en cada ojo unos 6,5 millones, mientras que la cifra de bastones aumenta hasta los 120 millones.

Cada uno de estos tipos de células fotosensibles tienen una función específica en la visión humana. Los bastones operan en condiciones de poca luz y son responsables de captar las imágenes en blanco y negro, mientras que los conos trabajan en condiciones de mayor luz de y nos dan la capacidad de ver los colores.

Las imágenes que entran al ojo a través de la córnea y el cristalino se proyectan en el tejido de la retina, generando una serie de procesos químicos y eléctricos que se convierten en impulsos nerviosos que son transmitidos al cerebro a través del nervio óptico.

Allí estos impulsos son interpretados para entender la imagen captada por los ojos, al igual que ocurre con los procesos de captación de información del mundo exterior a través de los demás sentidos como el oído, olfato, gusto y tacto.

Sin embargo, por diversas causas, la retina puede desprenderse del fondo del ojo y perder su forma, afectando parcial o totalmente la capacidad de este órgano para ver las imágenes.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta patología se presenta en 1 de cada 10.000 habitantes cada año, con un 10 por ciento de pacientes que lo sufren en ambos ojos

Afecta en la misma proporción a hombres y mujeres, especialmente entre los 40 a 70 años, aunque el pico estadístico se ha mantenido en los 54 años como edad en la que hay más posibilidades de sufrir desprendimiento de retina.

¿Cuáles son las causas del desprendimiento de retina?

La mayoría de casos de desprendimiento de retina se originan en la aparición de uno uno o varios desgarres en su tejido, que provocan la filtración del líquido interno del ojo o sangre por detrás de este, separándolo del fondo del ojo y haciéndole perder su forma semiesférica.

El proceso de envejecimiento se considera una de las principales causas de desprendimiento de retina, pues con la edad el humor vítreo, sustancia transparente y gelatinosa que rellena el ojo y que está unido a la retina en varios puntos se retrae o cambia de forma, jalándola hacia adelante y provocando su separación del fondo del ojo.

Las personas afectadas por miopía severa también encabezan la lista de alto riesgo, con un 40 por ciento de los casos anuales.

Se ha determinado que mientras mayor es la miopía más riesgo hay de que se desprenda la retina, debido a que hay más frecuencia de degeneración vítrea y las desgarres y agujeros tróficos en la retina periférica.

Por esta razón, los médicos recomiendan a las personas que sufren miopía que se hagan una revisión completa de sus ojos al menos una vez al año.

Quienes han sido sometidos a cirugía de cataratas que presentó complicación de una forma u otra también tienen un factor más elevado de riesgo de desprendimiento de retina.

Un crecimiento anormal del ojo por un traumatismo o una fuerte y prolongada inflamación del ojo por un golpe o lesión en el área del mismo también pueden tener este mismo efecto de tracción del humor vítreo sobre la retina.

¿Cuáles son los síntomas del desprendimiento de retina?

Al ocurrir un desprendimiento de retina, ya sea total o parcial, se presentan síntomas muy característicos como la disminución repentina de la visión en la zona central o lateral del campo de visión del ojo afectado.

Muchas personas ven destellos de luz brillante, sobre todo a los lados del campo de visión.

Aunque las manchas flotantes y destellos no representan necesariamente que se haya desprendido la retina, si estos de repente se intensifican de manera notable pueden ser señal de que está en proceso este tipo de problema.

Otro síntoma es la aparente presencia de una sombra que reduce la nitidez o luminosidad de la visión en una gran zona del campo visual del ojo.

Si el desprendimiento o desgarre es más grave, puede disminuir bruscamente la visión en el ojo, incluso de manera permanente..

¿Cómo se puede diagnosticar un desprendimiento de retina?

Al percatarse de que la visión en uno o ambos ojos está afectada de una manera repentina sin explicación aparente, la persona debe acudir lo más rápido posible ante un médico oftalmólogo para que este le haga una revisión y diagnóstico del problema.

Este médico oftalmólogo puede verificar la presencia de un desprendimiento de retina, o la posibilidad de que este ocurra en cualquier momento, a través de una revisión física de los ojos y una serie de exámenes para ver el estado de la retina y la pupila.

La lista de pruebas diagnósticas incluye la angiofluoresceinografía, en la que usará un tinte especial una cámara para ver el flujo de sangre en la retina.

También verificará la presión intraocular, o prueba de tonometría y examinará la parte posterior del ojo y el estado aparente de la retina con un instrumento llamado oftalmoscopio.

Con una prueba de refacción puede verificar el nivel de miopía u otros defectos de visión y si los anteojos usados están ajustados a la prescripción requerida.

A través de la comprobación de la visión cromática, el oftalmólogo verificará la capacidad del paciente para ver la gama de colores y los distintos niveles de luminosidad.

Por su parte, con la prueba de agudeza visual podrá determinar cuál es tamaño de letra más pequeño que puede leer la persona o el nivel mínimo de detalle que puede apreciar en objetos.

Con el uso de una lámpara de hendidura el oftalmólogo revisará también las estructuras de la parte frontal del ojo, como son la córnea, iris y cristalino.

De ser necesario, puede realizar una ecografía, basada en ultrasonidos, para ver todas las estructuras internas del ojo.

¿Cuál es el tratamiento para el desprendimiento de retina?

Una vez confirmado el diagnóstico de que ocurrió un desprendimiento de retina o su desgarre, este problema solo puede ser reparado a través de la cirugía o la criopexia, ambos muy efectivos.

El médico oftalmólogo que atienda al paciente determinará cuál técnica es la mejor para este, tomando en cuenta factores como el estado general del ojo, edad del paciente, la existencia de problemas oftalmológicos previos como glaucoma (aumento de la presión intraocular) y otros.

La cirugía se basa en el uso de equipos de rayos laser para adherir o fijar la retina nuevamente al fondo del ojo creando una o más quemaduras alrededor de la zona del desprendimiento, que darán lugar a cicatrices que actuarán como elemento fijador. A esta técnica se le denomina también fotocoagulación.

Por su parte la técnica de criopexia o congelación se basa en la introducción de una sonda en el ojo para aplicar un frio intenso y congelar la retina alrededor del área del desprendimiento. Al igual que la cirugía con rayos láser, se formará una cicatriz que servirá para fijador la retina al fondo del ojo.

Una ventaja de estos dos tipos de procedimiento es que causan ninguna o poca molestias y se pueden realizar en el consultorio del oftalmólogo, como un tratamiento ambulatorio.

Otro procedimiento que se puede utilizar en el desprendimiento de retina es la retinopexia neumática, en la que se inyecta una burbuja de gas en el espacio ocupado por el humor vítreo del ojo, combinado con criopexia o cirugía láser. Esta burbuja empuja la retina nuevamente hacia la pared posterior del ojo.

El procedimiento no tiene mayores riesgos y la burbuja de gas es absorbida por el cuerpo en pocos días.

Una variante más radical del uso de la técnica de burbuja de gas es la vitrectomía, en la que el humor vítreo que ha tirado y provocado el desgarre de la retina se remueve totalmente y se sustituye por una burbuja de gas o una pequeña cantidad de aceite, para hacer que esta quede nuevamente en su lugar.

Si se usa una burbuja de gas, el propio organismo la sustituirá gradualmente, pero en el caso de la burbuja de aceite se requiere su posterior remoción quirúrgica..

Es de destacar que hasta un 90 por ciento de las cirugías para corregir desprendimiento de retina son exitosas, aunque la visión puede tardar meses en regresar a los niveles normales o incluso quedar reducida permanentemente en alguna forma si el nivel de desprendimiento fue muy severo.

También se debe saber que hay casos de desprendimiento de retina que no pueden ser operados, como aquellos en que se ha formado tejido fibroso que impide la fijación de esta en su posición original. En estos casos el ojo continuará perdiendo su capacidad de ver hasta quedar ciego.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.