Cómo deshacerse del último poco de grasa

Escrito por Kay Uzoma | Traducido por Ana María Guevara
Varía tu rutina de ejercicio para eliminar esas obstinadas libras.

Cuando notas que reducir tus calorías y hacer ejercicio no están reduciendo esas últimas libras extra, significa que te estancaste o que tu peso llegó a un "plateau". Por muy frustrante que sea, es una parte inevitable de la pérdida de peso, explica David L. Katz, el experto en nutrición de “O, The Oprah Magazine". A medida que pierdes peso, tu tasa metabólica basal también declina, ya que el cuerpo no necesita quemar tantas calorías como antes, dice Katz. Ajustar tu programa de pérdida de peso y hacer unos cuantos ajustes en tu dieta ayudará a que tu cuerpo queme esa obstinada grasa restante.

Haz más ejercicio. Según la “Encyclopedia of Sports Medicine and Science", el ejercicio sólo es efectivo siempre y cuando empuje a tu cuerpo a adaptarse al estrés del esfuerzo físico. Una vez que tus músculos se acostumbren a tus rutinas, aumenta la duración de las rutinas cardiovasculares y añade más peso a tu entrenamiento de fuerza. Por ejemplo, si normalmente haces 30 minutos de actividad aeróbica cinco días a la semana, aumenta a 60 minutos al día o añade 5 libras extra a tus sesiones de levantamiento de pesas.

Cambia a diferentes ejercicios o actividades. Tal como explica Katz, un plateau o estancamiento en la pérdida de peso también puede surgir cuando estás aburrida y te saltas rutinas. Pasa una semana haciendo más entrenamiento de fuerza y menos actividad aeróbica o prueba una nueva actividad para quemar grasa que no hayas probado antes, tal vez una clase de ciclismo interior, aeróbicos en aguas o saltar cuerda.

Come sólo alimentos que aceleren tu metabolismo, recomienda Joey Shulman, autor de “The Last 15: A Weight-loss Breakthrough". Recomienda eliminar a los alimentos procesados y a las grasas saturadas y trans poco saludables. Come principalmente verduras (excepto papas) y frutas, especialmente bayas, manzanas, duraznos, ciruelas y naranjas, así como fríjoles y granos enteros. Come sólo proteína magra, como pescados, pechugas de pollo, tofu y lácteos bajos en grasa.

Toma de seis a ocho vasos de agua al día. Según Shulman, la deshidratación hace que tu metabolismo se vuelva lento. Sin ella, tu hígado comienza a concentrarse en retener agua en vez que en quemar grasa. Además, tu cuerpo necesita agua para una variedad de funciones que contribuyen a la pérdida de peso, incluyendo a la digestión y excreción.

Consejo

Duerme de seis a ocho horas cada noche. La University of Chicago Chronicle reporta que la falta de sueño crónica altera a las funciones metabólicas, incluyendo al procesamiento y almacenamiento de carbohidratos. La falta de sueño también reduce la leptina, la hormona que suprime al apetito, mientras aumenta la hormona grelina, la que aumenta tu apetito.

Advertencias

Aumenta la intensidad de tus ejercicios gradualmente para evitar lesionarte. Incluso aunque estés ansioso por quemar esa grasa restante, una lesión descarrillará tus esfuerzos.

No hagas ejercicio si estás cansada o adolorida, ya que esto también aumenta el riesgo de una lesión.