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¿Cuáles son las causas de los espasmos musculares en el estómago?

Escrito por Matias Cohen | Fecha actualizada August 17, 2018

Los espasmos musculares en el estómago son son movimientos involuntarios de las paredes del estómago y de la zona abdominal. Su intensidad puede variar entre una pequeña molestia a fuertes dolores que no permitan realizar las actividades cotidianas con normalidad.

Se trata sin dudas de una de las molestias más frecuentes, ya sea en niños, adultos, mujeres u hombres. Los espasmos estomacales no discriminan a nadie.

Cuando ocurren en la parte superior del estómago se los denomina espasmos esofágicos. Este tipo de espasmos por lo general se producen de manera ocasional y no suelen generar complicaciones, por lo que no requiere ningún tratamiento. No obstante, cuando estas molestias se vuelven intensas y frecuentes pueden evitar que la comida y los líquidos atraviesen el esófago.

Existen numerosas causas para los dolores estomacales, que se determinarán según su origen, intensidad, localización y duración, entre otros factores.

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Causas de los espasmos musculares en el estómago

El desencadenante de un espasmo estomacal puede estar sujeto a una causa no médica, como ocurre con la alimentación o un mal movimiento, como a una causa médica, es decir que forma parte de los síntomas de alguna enfermedad:

Dispepsia: el dolor se presenta como un ardor en la parte superior del abdomen, es decir, en la boca del estómago. No tiene una causa establecida, aunque se la suele atribuir a los problemas digestivos ocasionales (indigestión) y se acompaña de síntomas como gases, acidez y, en ocasiones, náuseas. Su tratamiento es sencillo: por lo general un simple antiácido puede poner fin a las molestias.

Estreñimiento: tal como lo define el National Institute of Diabetes and Digestiva and Kidney Diseases, el estreñimiento se define cuando una persona tiene menos de tres deposiciones por semana o realiza deposiciones duras, secas y pequeñas, que son dolorosas o difíciles de evacuar.

Los principales síntomas son dolor e hinchazón en el abdomen (como una sensación de saciedad), el área entre el tórax y las caderas. Por lo general, esta situación no reviste ningún tipo de gravedad y se soluciona con una adaptación de los hábitos alimenticios, como la incorporación de fibras a la dieta, que ayudan a regularizar la flora intestinal.

Gastroenteritis: se trata de una inflamación de la membrana interna del intestino. La causa más común es por un virus llamado novovirus, aunque también pueden generarse por una bacteria o parásitos. Su forma de contagio es a través de alimentos o agua que estén contaminados.

Los fuertes espasmos estomacales se pueden acompañar de diarrea (gastroenterocolitis), vómitos, dolor de cabeza, fiebre y escalofríos. Por lo general, el tratamiento requiere algunos días de reposo, alimentación sana y la ingesta de mucho líquido, ya que una de las principales consecuencias de la gastroenteritis acompañada de diarrea o vómitos suele ser la deshidratación.

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Úlceras: se caracterizan por un dolor muy similar al de las dispepsias, con el agravante de que es más intenso, más frecuente y, si no se lo trata, puede traer complicaciones. Por lo general las úlceras estomacales (úlceras pépticas) son generadas por la infección por una bacteria llamada Helicobacter pylori, aunque también puede deberse al uso prolongado de antiinflamatorios no esteroides, como la aspirina y el ibuprofeno.

La Academia Nacional de Médicos de Familia de los Estados Unidos indica que el principal tratamiento radica en eliminar la bacteria mediante el uso de antibióticos. Pero subraya que la prevención secundaria es fundamental, por eso recomienda que las personas afectadas por una úlcera no fumen ni beban alcohol, ya que se puede dañar el recubrimiento del tubo digestivo.

Cálculos biliares: se trata de depósitos duros que se originan en la vesícula y, dependiendo de su tamaño, pueden no ocasionar ningún síntoma o generar un dolor agudo que dura varias horas, acompañado de fiebre y vómitos. Cuando no causan dolor, es posible que los cálculos se disuelvan solos, caso contrario se deberá recurrir a la cirugía para eliminarlos.

Apendicitis: otra de las patologías que en principio puede confundirse con simples espasmos musculares estomacales, pero que requiere la inmediata atención médica para evitar complicaciones. Los síntomas son: dolor en el centro del estómago y la parte inferior derecha del abdomen, que empeora al toser, caminar o levantar peso; náuseas y vómitos; pérdida de apetito; fiebre ocasional; hinchazón abdominal. Estos dolores no cesan con ningún medicamento antiespasmódico o antiácido. Una vez que la apendicitis se presenta, la cirugía de extirpación del apéndice es el único tratamiento.

Otras causas pueden ser: pancreatitis, colon irritable o cáncer de estómago.

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¿Cómo evitar los espasmos estomacales?

Si bien algunas causas de los espasmos musculares en el estómago sólo se resuelven con la visita al médico, existen medidas que se pueden tomar para llevar una mejor salud digestiva y evitar la mayoría de las molestias:

  • ¡No coma hasta reventar! Es mejor realizar mayor cantidad de comidas de poco volumen. Los nutricionistas recomiendan realizar cinco comidas livianas, para facilitar la digestión.
  • Coma despacio. Comer rápido (y más si son comidas pesadas) produce un aumento brusco de volumen ocupado en el estómago y favorece el reflujo hacia el esófago.
  • Cene temprano. Realice la última comida del día al menos dos horas antes de acostarse. Irse a la cama con el estómago lleno favorece el pasaje de la comida del estómago hacia el esófago, lo que causa acidez.
  • Menos café. Para algunas personas, el café es una bebida indispensable para sobrellevar largas jornadas de trabajo o estudio. Sin embargo, esta infusión, así como el chocolate, el té y las bebidas que contienen cafeína pueden producir un importante malestar abdominal cuando se consumen en exceso.
  • Cuidado con las comidas ácidas. Los jugos de frutas cítricas, las salsas de tomate condimentadas o la cebolla cruda son desencadenantes de acidez.
  • No fumar y no beber. El tabaco y el alcohol son grandes irritantes de la mucosa del estómago. 

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.