Cómo utilizar una bolsa de agua caliente

Escrito por Mara Shannon
Las bolsas de agua caliente son más seguras que las almohadillas eléctricas.
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Las bolsas de agua caliente, también llamadas botellas de agua caliente, son bolsas de goma llenas de agua caliente y se utilizan para la terapia de calor. Usa bolsas de agua caliente para controlar los dolores, tales como el dolor de cabeza o artritis, o para mantenerte caliente en una noche fría. Las bolsas de agua caliente son más seguras que las almohadillas térmicas eléctricas, que pueden provocar incendios o provocar descargas eléctricas. A diferencia de las almohadillas térmicas eléctricas, que permanecen a una temperatura constante, las bolsas de agua caliente pierden calor de forma gradual. Aún así, pueden causar lesiones si no se utilizan con cuidado.

Llena la bolsa de agua caliente con agua caliente de la canilla. Comprueba la temperatura del agua, debería estar entre 104 y 113 grados fahrenheit (40 y 45 grados celsius).

Aprieta gentilmente la bolsa de agua caliente para remover el aire que pueda tener adentro, pon la tapa o tapón. Asegúrate que la bolsa está bien cerrada para evitar que pierda agua.

Envuele la bolsa de agua caliente con una toalla para evitar el contacto directo del calor con la piel.

Coloca la bolsa de agua caliente en la zona afectada. Si es demasiado doloroso (está demasiado caliente), envuelve la bolsa con otra toalla para hacer disminuir la temperatura o pon la bolsa de agua caliente directamente encima o por debajo de la zona afectada.

Aplica calor en la zona afectada por 20 o 30 minutos. Si la bolsa de agua caliente se enfría demasiado, vuelve a cargarla con agua caliente y revisa la temperatura de nuevo.

Consejo

Algunos dolores, como la artritis, pueden beneficiarse de la alternancia de tratamientos de frío y calor. Al aplicar frío en la zona afectada, envuelve la bolsa de hielo o hielo en una toalla y evita el contacto directo con la piel, al igual que con la bolsa de agua caliente. Para evitar fugas, comprueba las costuras de la bolsa de agua caliente, sin que se desparrame y asegúrate de que la tapa o el tapón está bien conectado.

Advertencias

Nunca uses agua hirviendo en una bolsa de agua caliente. El agua debe estar tibia a caliente, pero aún lo suficientemente fría para que sea soportable al tacto. Nunca te acuestes en una bolsa de agua caliente. La presión puede hacer que la bolsa reviente o pierda agua y provocar quemaduras. Si tienes diabetes o cualquier otra afección que causa disminución de la sensibilidad, puedes quemarte accidentalmente. Habla con tu médico antes de usar una bolsa de agua caliente o cualquier otra forma de terapia de calor.