Cómo usar un apósito hidrocoloide

Escrito por Megan Smith

Los apósitos hidrocoloides son vendajes o recubrimientos para heridas que contienen un agente que forma un gel, como una gelatina. Los agentes de gel generalmente se combinan con una espuma o película de poliuretano que crean una barrera a prueba de agua, de bacterias y de oxígeno. Los apósitos hidrocoloides se utilizan mucho en los hospitales y en los consultorios de los médicos porque se adhieren a tanto a heridas húmedas como secas. Marcas populares de apósitos hidrocoloides incluyen RepliCare, Tegasorb y Duoderm. Vienen en vendas, geles o polvos, si bien la venda hidrocoloide debe colocarse sobre un gel o un polvo.

Limpia la herida. Debes limpiar la herida con un spray ligero de agua tibia y alcohol fino o jabón antibacteriano, si así lo recomienda un médico o una enfermera.

Coloca tu mano o una compresa tibia sobre la herida. Las compresas hidrocoloides se adhieren mejor a temperatura ambiente, por lo que la herida debe estar lo más posible a esa temperatura sin que entren bacterias dentro de la herida.

De ser necesario, aplica el gel o el polvo. Si lo deseas, puedes colocar un gel o un polvo hidrocoloide sobre la venda hidrocoloide para que haya una barrera más potente entre la tela y la herida. Los geles y los polvos son especialmente útiles como rellenos de heridas, si la herida es poco profunda o está hundida por debajo del nivel de la piel. Se puede apretar una pequeña cantidad de gel hidrocoloidal del tubo y aplicarlo directamente sobre la herida, pero el polvo debe mezclarse con agua antes de aplicarlo. Agrega varias gotas de agua y mezcla con una herramienta estéril hasta que la mezcla tenga la consistencia de una pasta dentífrica.

Aplica la tela hidrocoloidal sobre el gel o el polvo, si es que los usas. Las telas hidrocoloidales pueden cortarse de manera tal de que se adhieran a áreas específicas de la herida como los talones o los dedos, o se le puede dejar tal como está para heridas más grandes, como por ejemplo en los brazos o en las piernas. Retira el apósito del papel estéril que la rodea y, lentamente, usando guantes estériles, sostén cada lado de la tela. La tela no se adherirá a los guantes ni a otras superficies frías. Evita tocar la tela hidrocoloide con tus manos desnudas u otra parte de la piel mientras la aplicas para que pueda adherirse. El apósito se adherirá sin agua y a medida que sube la temeperatura de tu cuerpo, la tela se adherirá a la zona lastimada.

Cambia el apósito cada tres a cinco días. Sabrás cuándo debes cambiarla cuando la tela hidrocoloidal comience a pelarse en los costados de la herida, se forme una barrera de suciedad alrededor del vendaje o se pueda ver sangre a través de la tela hidrocoloidal. Lava nuevamente la herida antes de colocar un nuevo apósito hidrocoloidal.

Consejo

Los apósitos hidrocoloidales los puedes comprar en la farmacia o en una tienda de insumos médicos.

Advertencias

Si tienes una herida seria que no para de sangrar, ve al médico.