Cómo usar las pastillas de cafeína de forma segura

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Usa las pastillas de cafeína de forma segura

Cómo usar las pastillas de cafeína de forma segura. Generalmente a estas pastillas se las usa para perder peso y como un energizante. La pastilla promedio contiene 200 g de cafeína, equivalente a dos tazas de café fuerte. No son básicamente peligrosas pero requieren que seas cauta con ellas.

Usa las pastillas de vez en cuando.

Bebe 8 vasos de agua por día. La cafeína tiene efecto diurético.

Toma las pastillas temprano durante el día. Si las usas después de las 4 PM se te hará muy difícil dormir.

Toma calcio extra si usas las pastillas más de una vez por semana. La cafeína hace que el cuerpo no use bien el calcio que está disponible.

Chequea tu pulso mientras estás tomando las pastillas. Debería estar por debajo de las 86 pulsaciones por minuto. Si está por arriba de las 90, no las vuelvas a usar.

Disminuye la ingesta de las pastillas lentamente para evitar los síntomas de abstinencia, como dolores de cabeza e irritabilidad.

Debes saber que sustituir una buena noche de descanso por las pastillas de cafeína no es una buena idea. No hay sustitutos para el buen descanso. Puedes tener una falsa sensación de estar alerta y minutos más tarde quedarte dormido frente al volante.

Consejo

La cafeína es el principal ingrediente de muchos de los medicamentos que se venden sin receta y que contienen aspirina y finacetina. Si eres sensible a la cafeína o estás tratando de dejarla, lee las etiquetas de los analgésicos. Uno de los grandes fabricantes de pastillas de cafeína es la compañía SmithKline Beechum. Si tienes más preguntas sobre estas pastillas, llama los días de semana al (800) 245-1040.

Advertencias

Evita usar estas pastillas si estás embarazada o sospechas que lo estás. La cafeína incrementa la posibilidad de un aborto. Si estás tomando anti-coagulantes o inhibidores MAO, pregúntale a tu médico antes de ingerirlas. No las tomes si eres menor de 18, si tienes una historia de convulsiones (hasta aquéllas causadas por la fiebre cuando eras una niña), o si tienes problemas de presión alta o de corazón. Si tienes preguntas o dudas, contacta a un médico o cualquier otro profesional de la salud amtes de meterte en una actividad relacionada con la salud o con una dieta. Esta información no intenta sustituir el consejo o el tratamiento de un profesional.