Cómo tratar una quemadura de horno

Escrito por Megan Kelly
None

Quemarte en un horno es un acontecimiento sorprendente y perturbador. Tu piel puede presentar dolor, hinchazón, enrojecimiento o sensibilidad al tacto. En algunos casos, las ampollas se pueden formar en el lugar de la quemadura. El tratamiento de las quemaduras de horno por lo general se puede hacer en casa mediante el enfriamiento de la quemadura y la aplicación de protección a la piel. En casos extremos, como una piel ennegrecida o su entumecimiento, la quemadura es considerada una emergencia médica y requiere atención inmediata.

Evalúa el alcance y la gravedad de la quemadura. De acuerdo con MayoClinic.com, las quemaduras de primer grado afectan sólo la capa externa de la piel y causan dolor, enrojecimiento e inflamación pero no causan ampollas. Las quemaduras de segundo grado afectan la capa externa y la de abajo de la piel. Esto causa dolor, hinchazón y ampollas. Las quemaduras de tercer grado pueden dar a la piel un aspecto blanco o negro y la piel puede llegar a ser insensible. Las quemaduras de tercer grado son consideradas una emergencia médica y deberían ser tratadas por un médico.

Si la piel está intacta, pon la quemadura bajo el agua fría o colócala en un baño de agua fría hasta que el dolor disminuya. No pongas hielo en la quemadura ya que esto puede dañar aún más la superficie quemada. Las temperaturas frías ayudan a reducir la inflamación y el dolor.

Cubre la quemadura con un vendaje seco esterilizado o una gasa limpia, evitando la presión y la fricción. No utilices algodón, el cual entrará fácilmente en la herida. Envolviendo la quemadura impides que el aire entre en contacto con ella y proteges la piel ampollada.

Toma analgésicos sin receta como el ibuprofeno o el acetaminofén para reducir el dolor y la hinchazón. No le dés aspirina a niños menores de 12 años. Los niños que se recuperan de la gripe o la varicela no deberían ser administrados con aspirina.

Advertencias

No revientes las ampollas ya que esto hace las heridas propensas a la infección.