Cómo tratar las heridas sangrantes

Escrito por Bianca Bumpres
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Ya sea que la herida sea menor o más seria, siempre es importante detener el sangrado y tratar la herida. Deberías buscar atención médica si una herida es profunda y el flujo de sangre es fuerte. sin embargo, puedes contener el sangrado fuerte o tratar heridas menores que sangran en casa.

Heridas menores

Localiza la fuente del sangrado.

Lávate las manos con agua tibia y jabón para evitar infectar la herida.

Lava la herida con un antiséptico antibacterial.

Limpia la herida con un paño esterilizado. Cubre la herida con un paño esterilizado.

Aplica presión directa a la herida presionando con firmeza con los dedos por varios minutos.

Cuando se detenga el sangrado, quita la presión y aplica crema antibiótica.

Cubre la herida para evitar una infección. Para heridas pequeñas, usa una venda adhesiva. Para heridas más grandes, usa gasa común y cinta adherente.

Cambia la venda tantas veces como sea necesario.

Heridas grandes

Encuentra la fuente del sangrado. Busca atención médica si la herida es demasiado profunda y el flujo sanguíneo excesivo.

Haz un torniquete (una venda de compresión que detiene el flujo de sangre de una arteria aplicando presión) para reducir el flujo de sangre. Envuelve un pedazo de tela (2 pulgadas o 5 centímetros de ancho) sobre la herida tres veces.

Ata la tela en un medio nudo apretado.

Coloca un palo o pluma directamente en el nudo.

Ata la tela al rededor del palo o pluma en un nudo doble.

Gira el palo o pluma hasta que el sangrado se detenga o solo gotee. Deja de girar en ese momento para evitar otros daños.

Sujeta el palo o pluma con otro nudo o tela.

Advertencias

No uses bolas de algodón para tratar heridas; las fibras pueden meterse en la herida y causar una infección.

No quites objetos incrustados de un corte o herida perforada. Espera a obtener ayuda.