Cómo tratar el síndrome del ojo de gato

Escrito por Manuel Paucar
El síndrome del ojo de gato puede tratarse, pero no puede eliminarse completamente.
little girl scared image by Nikolay Okhitin from Fotolia.com

El síndrome del ojo de gato es una anormalidad cromosómica que aparece antes del nacimiento. El bebé nace con anomalías comunes, que incluyen inteligencia levemente deteriorada, trastornos cardíacos, trastornos renales, corta estatura y, rara vez, la ausencia de una abertura anal. Esta rara enfermedad se caracteriza por mirar el iris, la retina o cualquier otro tejido del ojo. El iris malformado lo hace parecerse a las pupilas de un gato. El tratamiento del síndrome del ojo de gato varía porque depende de los síntomas del sujeto. El paciente tiene que tener en cuenta que el tratamiento disminuirá los síntomas, pero no eliminará la anormalidad en sí mismas.

Trata la fisura anal con medidas de tratamiento conservador como laxantes y el uso de vaselina. Ajusta la dieta. Al consumir mucha agua, la comida la absorbe fácilmente el tracto intestinal.

Toma vitamina C, ácido ascórbico como ascorbato de sodio, de tres a 18 gramos diarios, dependiendo de la tolerancia del intestino del paciente, para tratar la condición del corazón. Aparte de eso, toma entre dos y tres gramos de lisina diariamente, para que el paciente tenga mayor probabilidad de sobrevivir a un ataque al corazón.

Aplica inyecciones de la hormona de crecimiento humana sintética al paciente. Una persona necesita seis dosis de esta inyección a la semana durante muchos años. El precio de estas dosis varía en algún lugar entre US$10.000 a US$25.000 al año.

Da pastillas de omega-3 al paciente con cada comida. La investigación muestra que el riesgo relativo de una persona de muerte por enfermedad coronaria se reduce del 8% al 10% por las pastillas de omega-3.

Usa vitaminas del ojo para tratar el iris deforme. Vitaminas como V son muy recomendables. Encuentra diferentes vitaminas para el tratamiento de la enfermedad de ojo preguntando a tu especialista.

Consejo

Aunque sea caro, la mejor manera de deshacerse de esta enfermedad es pedir una cita con un cirujano. Si tú, o el paciente con el síndrome de ojo de gato, sufre de una afección cardíaca, es mejor tener una cirugía de corazón, tan pronto como se pueda hacer. Si el paciente sufre de la ausencia de una abertura anal (o extravío del intestino), la única opción es operar.

Advertencias

Las inyecciones de la hormona del crecimiento humano sintéticas pueden producir efectos secundarios graves. Cada año, la glándula pituitaria del niño crecerá más perezosa y dejará de segregar la hormona del crecimiento completamente. En este caso, el niño será totalmente dependiente de las inyecciones. Estas dosis son carísimas (US$10.000 cada uno) y esto podría resultar en la quiebra total.

Si tú o alguien en tu familia sufrían del síndrome del ojo de gato, es posible que tus hijos nazcan con esta enfermedad.