Cómo tratar el agua de lluvia para ducharte

Escrito por Desdemona Delacroix
David De Lossy/Photodisc/Getty Images

Recolectar agua de lluvia es una excelente manera de aprovechar los recursos naturales de la Tierra para tu uso personal. Existen varias técnicas que puedes usar para purificar el agua que recolectes, y el resultado es una fuente de agua potable para beber y bañarte.

Recolecta el agua de lluvia en un recipiente de tamaño adecuado. Si piensas usar el agua de lluvia regularmente, compra un barril o un recipiente de un tamaño similar. Si solo piensas recolectar agua de lluvia para uno o dos días, entonces un balde común será lo suficiente grande para ese propósito.

Hierve el agua. Dependiendo de cuánta agua necesites para ducharte, puedes usar ollas y calentarlas sobre la estufa o sobre la fogata del campamento. Deja que el agua hierva durante al menos un minuto.

Añade blanqueador al agua si no puedes hervirla. Si el agua está sucia, fíltrala usando ropa u otro material limpio antes de hacerlo. Una vez que el agua esté filtrada, añádele blanqueador en una proporción de ocho gotas por cada galón de agua. Deja que el blanqueador se disperse en el agua durante 30 minutos antes de usarla para bañarte.

Compra tratamientos para la limpieza del agua de una tienda que venda productos para acampar. Estos tratamientos incluyen polvos y tabletas que puedes añadir al agua, y distintos tipos de filtros. Los tratamientos incluyen instrucciones.

Purifica el agua con luz UV y una inyección de ozono si planeas usar un barril más grande o si planeas usar agua de lluvia durante más tiempo. En realidad, este sistema es el que se usa en las plantas de purificación de agua de todo el mundo para purificar el agua bebible, y brinda una alta protección contra las bacterias y otros contaminantes. Puedes comprar el equipamiento para este sistema a través de Internet.

Consejo

Los tratamientos para el agua que se venden en las tiendas de productos para acampar pueden ser costosos y generalmente tienen el objetivo de hacer que el agua sea lo suficientemente segura para beber. Si solo piensas usarla para bañarte, no necesitas purificarla hasta el mismo grado que la purificarías para beberla.