Cómo suavizar tus pies en un día

Escrito por Jane McDonaugh
Usar sandalias o tacones altos puede contribuir a que tus pies se vuelvan ásperos y con callosidades.
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Los pies ásperos y agrietados son el resultado de una variedad de causas, tales como tener un trabajo que requiere estar todo el día de pie, usar sandalias, andar descalza o incluso zapatos incómodos. Por fortuna, hay algunos pasos que puedes seguir en casa para lograr que sean más suaves y saludables. Tratar tus pies para suavizarlos puede devolverles la salud.

Usa un buen producto. Remoja tus pies por varios minutos, o por el tiempo que indiquen las instrucciones en la etiqueta del producto. Algunos buenos sustitutos para los productos para baños de pies son el bicarbonato y el jabón líquido. Seca con una toalla, en especial entre tus dedos.

Lima las partes ásperas y las callosidades en tus talones con una escofina. Una piedra pómez también funciona bien pero tiende a ser un tanto más costosa (en particular las de belleza). Pásala una y otra vez suavemente por los bordes de tus talones. Asegúrate de que tus pies estén limpios y secos, o sólo ligeramente húmedos, después de la ducha o el baño de pies

Hidrata tus pies con regularidad. Una loción común es suficiente para mantener la hidratación, a menos que tengas piel extremadamente seca. Frota vaselina en tus pies y ponte calcetines antes de ir a la cama para conservar la humedad.

Haz una cita con un podólogo si la condición de tus pies es seria y los pasos anteriores no te dan resultado. Éste puede indicarte un tratamiento más agresivo, como píldoras o un ungüento tópico para curar y prevenir la piel seca y agrietada.

Advertencias

Usar una escofina o piedra pómez sobre la piel muy seca y agrietada puede ser molesto. No la uses en exceso ya que puede producirte sangrado.

Las grietas en la piel de los pies pueden permitir la entrada de infecciones y suciedad, por lo que debes asegurarte de lavarla e hidratarla con regularidad.