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¿Cómo se hace la terapia de hierro intravenosa?

Escrito por Roscelys Cumana | Fecha actualizada September 18, 2018
Injection image by Uki from Fotolia.com

La anemia es una condición en la cual el cuerpo no cuenta con suficientes glóbulos rojos sanos, para realizar un adecuado transporte de oxigeno. Hay varias causas que pueden provocar anemia, entre ellas están la deficiencia por vitamina B12, hierro, ácido fólico, anemia megaloblastica, hemolítica, drepanocítica, entre otras causas.

La anemia ferropénica o por deficiencia de hierro es la causa más común de anemias. Ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro es cual ayuda a la producción de glóbulos rojos por la médula ósea. Las causas pueden deberse a que pierde mas glóbulos rojos y hierro del que puede reponer, no obtiene suficiente hierro de los alimentos porque no puede absorberlo o porque no come suficientes alimentos con hierro o porque las necesidades sean mayores como ocurre en el embarazo.

Los individuos con anemia tienen muchas opciones para mantener la enfermedad bajo control. La medicina por vía oral es por lo general la primera opción y la más atractiva debido a la facilidad de tomar píldoras. La terapia intramuscular es la elegida cuando una persona necesita más hierro del que permite el consumo oral, o si su cuerpo tiene dificultad para absorber las píldoras. La terapia intravenosa se reserva por lo general para mujeres embarazadas y ancianos con anemia severa.

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¿Cuáles son los tipos de anemia que existen?

La anemia puede ser de diferentes tipos. Según su evolución en el tiempo puede ser aguda o crónica. Según las cifras de hemoglobina (pigmento rojo que se encuentra dentro de los glóbulos rojos), puede hablarse de leve, moderada y severa. Se habla de anemia leve cuando la hemoglobina se encuentra entre 9 y 11 gramos/decilitro, moderada cuando se encuentra entre 7 y 9 gramos/decilitro y severa cuando esta por debajo de los 7 gramos/decilitro.

Según su causa, pueden ser debido a:

  • Deficiencia de hierro
  • Deficiencia de vitamina B12
  • Deficiencia de folato
  • Ciertos medicamentos
  • Causas auto inmunes que provoquen una destrucción temprana de los glóbulos rojos
  • Enfermedades crónicas como la enfermedad renal, el cáncer, entre otros
  • Anemias hereditarias como la talasemia o anemia drepanocítica.
  • Embarazo
  • Patologías de la médula ósea, como linfoma, leucemia, mielodisplasia, mieloma múltiple o anemia aplásica.
  • Pérdidas crónicas de sangre (por ejemplo, por períodos menstruales intensos o úlceras gástricas)
  • Pérdida súbita de mucha sangre 

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¿Cuáles son los síntomas de anemia?

Los síntomas pueden variar dependiendo si es una anemia leve, moderada o severa. En las fases iniciales, alguno síntomas comprenden: fatiga, debilidad generalizada, piel pálida, dolor de cabeza, dificultad para respirar, manos y pies fríos, entre otros. En los casos muy severos, la anemia puede provocar falla cardíaca y la muerte.

Al principio, la anemia puede ser leve y pasar inadvertida. Sin embargo, los síntomas empeoran a medida que la cifra de hemoglobina disminuye. Pide una consulta con tu médico si te sientes fatigado sin causa aparente.

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¿Cuándo se administra la terapia endovenosa?

La indicación principal es la deficiencia de hierro por mala absorción o por intolerancia a la terapia con hierro oral. El hierro intravenoso permite una recuperación de los niveles de hemoglobina más rápido que la terapia oral.

La terapia de hierro es recomendada a menudo para la anemia; no obstante, debido a las diversas vías de administración que existen, los tratamientos intravenosos para la deficiencia de hierro dependen de los distintos factores. Muchas situaciones exigen terapia de hierro intravenoso. Por ejemplo, los individuos que no pueden tomar compuestos de hierro por vía oral, aquellos que están perdiendo sangre (que contiene grandes cantidades de hierro) demasiado rápido para que el hierro sea tomado de otra forma y las personas que tienen problemas gastrointestinales, que pueden agravarse por tales tratamientos, deben recibir terapia intravenosa.

El hierro intravenoso sirve como terapia de rescate para aquellos pacientes que pierden sangre de forma muy rápida, pero donde su vida no se encuentra comprometida, en la cual la indicación es la transfusión sanguínea. Algunos ejemplos de esto son la menstruación intensa, enfermedad celíaca, bypass gástrico, enfermedad inflamatoria intestinal y hemorragia gastrointestinal.

La administración de hierro intravenoso puede evitar el uso de transfusiones sanguíneas, ahorrando tiempo y dinero.

¿Cómo se administra la terapia de hierro intravenoso?

Se inserta una aguja en la vena del paciente y se comienza con una infusión de hierro (por lo general hierro dextrano). Tal tratamiento generalmente se hace a lo largo de al menos ocho horas. El hierro se administra en una solución salina normal, debe evitar diluirse en soluciones glucosadas ya que pueden provocar dolor y aumentar el riesgo de flebitis. En el caso de las inyecciones intramusculares profundas a menudo emplean una técnica llamada Z-track, en la que el hierro es administrado por penetración profunda en el tejido muscular. Este procedimiento asegura que el hierro no gotee e irrite o tatúe la piel.

Debido a que el hierro dextrano estuvo asociado en el pasado con reacciones alérgicas severas (anafilaxia), en la actualidad no se recomienda su uso en el caso de infecciones severas y es recomendable la presencia del médico durante la administración del mismo.

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¿Debo tener algunos cuidados post-terapia?

Aunque el cuidado después de la terapia no es extremadamente específico, a menudo los médicos advierten a los pacientes de varios factores. Evita realizar actividad extenuante al menos la media hora siguiente al tratamiento. La recuperación para ciertos individuos, en especial ancianos y mujeres embarazadas, puede durar incluso más. Los niveles de hierro luego del tratamiento deben ser controlados de cerca, ya que debe evitarse a toda costa el riesgo de que la deficiencia continúe o incluso que haya una sobrecarga de hierro, que puede ser tan perjudicial como la falta del mismo. En el caso de la administración intramuscular dado que el tratamiento solo puede ser administrado en el cuadrante superior externo de los músculos glúteos (las nalgas), el dolor puede persistir por algún tiempo.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud