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¿Cómo sacar una astilla profunda?

Escrito por Estefanía Mac | Fecha actualizada September 21, 2018

Entre las diferentes heridas que una persona puede sufrir en su vida diaria quizás una de las más molestas es cuando se le entierra una astilla profunda en la piel.

La mayoría las astillas son fragmentos de materiales como la madera, pero también los hay de metal, de plástico o de vidrio. Las astillas provocan lesiones menores, pero muy molestas y dolorosas según la zona donde se entierren.

Además, aunque en general las astillas son pedazos pequeños de material, pueden portar gérmenes o sustancias tóxicas para el organismo, por lo que lo más indicado es removerlas inmediatamente para prevenir infecciones o complicaciones mayores.

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Un fragmento de metal que se ha quedado por mucho tiempo, puede llegar a oxidarse y provocar tétanos. Además, si la piel sana completamente, se te dificultará aún más poder sacar la astilla profunda en la piel.

La mayoría de las astillas se entierran a poca profundidad y generalmente queda una parte fuera de la piel, por lo que es relativamente fácil retirarlas usando una pinza.

Sin embargo, cuando el caso es que tenemos una astilla profunda en la piel y no queda por fuera un extremo que se pueda sujetar con la pinza, las cosas se hacen más complicadas.

En este artículo vamos a decirte cómo hacer para extraer una astilla que se ha clavado profundo en tu piel.

¿Cómo sacar una astilla profunda de manera segura?

Lávate las manos y la zona de la piel donde se encuentra la astilla. Sécate con cuidado. No querrás presionar demasiado y mandar la astilla accidentalmente más adentro.

Esteriliza la punta de la aguja y las pinzas con alcohol isopropílico o poniéndola unos segundos bajo el fuego de un mechero.

Con la punta de la aguja, haz un pequeño agujero en la piel por encima del borde de la astilla para acceder a ella. Solo debes retirar con cuidado un poco de piel de encima. Todo lo que debes hacer, es simplemente exponer un poco la punta de la astilla.

Usa pinzas para depilar para ayudarte a sacar la astilla por la punta expuesta y luego examina la piel para asegurarte de que la has retirado entera.

Limpia y seca el área de nuevo y aplica una crema con antibiótico a la herida y cúbrela con una bandita de curación, también llamada curita o simplemente band-aid.

Por lo general, es más fácil si alguien te ayuda a sacar la astilla de tu piel.

Segundo método

En caso de que no funcione el primer método, puedes aplicar otro remedio casero basado en el uso combinado de miel y bicarbonato de sodio.

Para esto, debes cubrir el área con una capa de miel y luego espolvorear encima bicarbonato de sodio. Una vez hecho esto, debes cubrir la herida de la astilla con una venda durante toda la noche.

La mezcla de miel y bicarbonato tienen el efecto de desinflamar la piel y “atraer” la espina hacia la superficie, facilitando que puedas retirarla tomándola con una pinza.

Una versión más popular de este mismo remedio es usando un trozo de tocino en el área donde se enterró la astilla. La grasa y sal del tocino provocarán que la astilla suba hacia la superficie de la piel tras varias horas.

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En todo caso, sea cual sea el método usado, es importante que laves bien el área una vez extraída la astilla y aplicar una crema o loción desinfectante, de manera de eliminar cualquier bacteria o sucio que puedan provocar una infección posterior.

Además, si ya el área donde se enterró la astilla presenta inflamación, un color rojizo o exuda pus, es necesario que acudas a un servicio de salud para que te curen la herida, pues estas son señales de que ya hay una infección presente.

Esto aplica también si no logras sacar la astilla. Es mejor que un profesional de la salud la retire que dejar que se quede dentro de la piel y provoque problemas más adelante.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.