Cómo reducir los ácaros del polvo en las almohadas y en la ropa de cama

Escrito por Crystal Marie

Los ácaros del polvo son insectos microscópicos que se alimentan de células muertas de la piel proveniente de los seres humanos y de los animales domésticos. Aunque son inofensivos, algunas personas son sensibles a las heces de los ácaros del polvo y a los restos de piel, por lo que desarrollan los síntomas de alergia o asma. Es especialmente importante proteger a los bebés de los ácaros del polvo durante su primer año ya que la exposición puede producir sensibilidad para toda la vida. A los ácaros del polvo les gusta un ambiente cálido, húmedo y proliferan en los materiales blandos, como las alfombras, muebles tapizados y colchones. Las almohadas y la ropa de cama son el hábitat ideal para los ácaros del polvo. Puedes disminuir la cantidad de ácaros del polvo en estos elementos tomando medidas preventivas y de limpieza regular.

Saca y lava la ropa de cama y las almohadas con agua caliente. Coloca las almohadas que no se puedan lavar en la secadora a temperatura media o alta durante 10 minutos. Si es posible, reemplaza la ropa de cama o sécala y límpiala.

Si es posible, limpia muy bien la parte superior, inferior y los lados del colchón con una aspiradora que tenga un filtro HEPA.

Recubre las almohadas limpias y secas y el colchón con fundas a prueba de ácaros.

Lava con agua caliente las sábanas, las fundas de las almohadas y las mantas una vez a la semana.

Mantén la temperatura de la habitación por debajo de 70 F° (21 C°) grados y la humedad relativa inferior al 50 por ciento.

Consejo

Coloca la ropa de cama no lavable en el congelador durante 48 horas para matar a los ácaros del polvo. Lava los animales de peluche.

Advertencias

No dejes que las mascotas duerman en el dormitorio.