Cómo reducir el líquido en la rodilla

Escrito por Shelley Moore

La hinchazón en la rodilla puede ser a consecuencia de golpeártela contra algo, una lesión deportiva o el uso excesivo. Esto puede producir líquido en la rodilla, comúnmente llamado agua en la rodilla. El dolor en esta afección puede variar desde inexistente hasta extremo y puede haber una sensación de tensión, rigidez o incapacidad para enderezar la articulación de la rodilla. La reducción de líquido en la rodilla depende de la gravedad de la lesión y el grado de inflamación.

Detén o al menos reduce cualquier actividad que cause dolor. Esto puede implicar descansar tu rodilla y caminar lo menos posible. Podrías necesitar evitar manejar si la rodilla afectada reacciona con dolor cuando presionas el pie en los pedales.

Aplica hielo envuelto en un paño sobre la rodilla y manténla elevada tanto como sea posible. Descansa tu pierna sobre una silla o si es posible, acuéstate con tu rodilla sobre una almohada. Esto permite que el líquido se drene completamente de ella.

Envuelve la rodilla con una venda elástica para reducir la hinchazón, el dolor y la inflamación. No la envuelvas con tanta fuerza que la circulación se vea afectada. Reenvuelve el vendaje de manera más flexible si tu pantorrilla empieza a sentir hormigueo, entumecimiento o frío.

Consulta a un médico si la hinchazón o el dolor es grave o no disminuye en uno o dos días. El médico puede decidir aspirar el líquido de tu rodilla con una aguja y una jeringa, lo que proporciona un rápido alivio. Si el líquido indica que existe una infección, toma antibióticos.

Ve a un fisioterapeuta si el médico te refiere. Éste puede tratar los líquidos e hinchazón en la rodilla con la estimulación eléctrica y masajes y puede enseñarte ejercicios isométricos para reducir los líquidos y fortalecer los músculos circundantes.