Cómo proteger los oídos del agua

Escrito por Cynthia Measom
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El agua puede entrar en el oído desde varias fuentes como duchándote, bañándote o nadando. Aunque muchas veces el agua volverá a salir del oído, a veces no es así. Esto puede presentar un problema si las bacterias u hongos están presentes en el agua ya que el ambiente húmedo del oído promoverá el crecimiento y probablemente tendrá como resultado una infección de oído. Sin embargo, con unas pocas medidas preventivas, puedes evitar que el agua entre en tus oídos.

Coloca bolas de algodón en el pabellón de tu oído antes de ducharte para evitar que el agua se introduzca en tus oídos. Rompe la bola de algodón a la mitad con un tamaño que encaje en tu oído externo y que cubra la abertura de tu canal auditivo.

Inclina tu cabeza con un oído mirando hacia el suelo y tira hacia hacia abajo de tu lóbulo con tus dedos para sacar del oído el agua que podría haber entrado. Repite este paso con el otro lado.

Frota el oído externo con una toalla limpia y seca para absorber cualquier humedad. Fija un secador de mano a temperatura baja y hecha aire caliente en tu oído para ayudar a secar la humedad.

Consejo

Lleva un gorro de nadador cuando nades para proteger tus oídos del agua.

Existen tapones de oídos especializados que están diseñados para ayudar a aquellas personas que nadan a evitar que el agua entre en los oídos.

Advertencias

Nunca introduzcas nada en el canal auditivo como borlas de algodón o los dedos. Esto puede afectar la cera o incluso dañar el oído interno.

No sujetes el secador de cabello demasiado cerca de tu oído para evitar molestias.