Cómo prevenir y curar el mal de ojo

Escrito por Estefanía Mac
Vladimir Arndt/iStock/Getty Images

Siempre se ha dicho que los ojos son la ventana del alma. Y es que basta con una simple mirada para saber las verdaderas intenciones o sentimientos de una persona, que pueden ser muy diferentes a lo que expresa a través del lenguaje ordinario. La “mala vibra” que irradia una persona de forma voluntaria o no a través de sus ojos y que puede afectar a otra persona, animal, planta e incluso cosechas, se conoce como “mal de ojo”. Se cree que la existencia de este daño data de hace más de 5000 años con origen en Babilonia.

Desde ese entonces, los síntomas de la existencia del mal de ojo sobre algo o alguien se describen de la siguiente manera:

• Personas: poca vitalidad, falta de energía, fatiga injustificada, defensas bajas que se evidencian en enfermedades reiteradas, racha de mala suerte. En niños es común llanto incesante, diarreas, fatiga y tristeza.

• Lugares: las cosas se rompen o dejan de funcionar inexplicablemente, sus habitantes presentan los síntomas descritos anteriormente, ruidos extraños.

• Animales: los animales tienden a caer sin motivo y no son capaces de recuperarse, y en el caso de las vacas, dejan de producir leche.

• Cosechas o plantas: se secan sin motivo, se incendian o llenan de gusanos o pestes.

Cómo se detecta el mal de ojo

El mal de ojo puede ser reconocido sobre las personas afectadas de diferentes formas. Una mirada sin brillo es un indicio fuerte. Si un amuleto que portaba la persona se rompe sin motivo aparente es muy probable se deba a este mal. Si al hacer la prueba del aceite éste no se comporta como debería al caer en el agua, la persona está afectada. De similar manera se sucede con el método del carbón y de la cera.

Cómo prevenir el mal de ojo

Ahora que conocemos un poco sobre este mal que muchos aquejan haber experimentado o visto alguna vez en su vida, podemos aprender a prevenir y curarlo. Para quienes desean no ser afectados con este mal, pueden intentar usar los siguientes amuletos:

• Para los niños y bebés que son muy vulnerables, el uso de una pulserita roja o un pequeño azabache con forma de puño conocido como Higa, si van juntos es mucho mejor.

• El amuleto de Ojo Turco también es muy conocido para protección anti ojeo.

• La mano de Fátima o Hansa.

• Usar una pulsera de coral rosado.

• Armar un saco o bolsita con un diente de ajo, sal, un cuarzo blanco, tierra santa y monedas doradas. Guíndelo del cuello para protegerse o colóquelo en la casa o tierra de su cosecha.

• Esparcir sal en el suelo de la casa tanto adentro como afuera, para repeler las malas vibras que puedan lanzarle.

• Colocar un espejo de 6 puntas al frente de la casa sirve para que el reflejo rebote cualquier mal deseo que envíen a tu hogar.

Qué hacer para curar el mal de ojo

Si ya alguien con su mirada contaminó tu energía, debes buscar la manera de curarte para que sus síntomas desaparezcan y puedas continuar con tu vida de manera regular. Prueba con cualquiera de estas opciones:

• Es común en el caso de mal de ojo a niños que suceden de forma no intencional. Por lo que puedes solicitar al causante que toque la frente o la mano del infante, de esta manera lo liberará del ojeo.

• De forma similar, alguien bondadoso y de poder espiritual positivo, puede colocar su mano en la frente del afectado y decir “si otro te embrujó, te desembrujo yo, si yo te embrujé, yo también te desembrujaré”.

• Tomar un puñado de sal en la mano y meterla en un vaso con agua para que el ojeo se disuelva en el agua junto con la sal.

• Pase un huevo por todo el cuerpo al tiempo que reza un padre nuestro. Luego de esto hay dos opciones: coloque el huevo en un pequeño envase con tapa bajo la almohada, a la mañana siguiente si el huevo amanece con mal aspecto, la persona habría tenido mal de ojo y ya fue curado; sino rompa el huevo en un vaso de agua con sal y revuélvalo.

• Hay quienes colocan un árbol de chile en la puerta de su casa. Y resulta más efectivo si lo siembras tu mismo y solo.

• Bañarse con agua de hoja de ruda, de preferencia un día martes y de forma calmada.

• Buscar a un curandero o chamán para que realice rezos curativos.

Si bien el mal de ojo es una creencia popular tan vieja como el mundo mismo, no tiene basamento científico alguno, pero lo que sí es seguro es que todos, al menos una vez hemos “presenciado” un caso de ojeo cerca de nosotros, por lo que tener un poco de conocimiento al respecto no está demás.