Cómo preparar piel de conejo

Escrito por Pat Olsen
Conejo blanco.
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Preparar y utilizar la piel de conejo comienza con faenar y despellejar. Luego los cueros se curten y trabajan hasta que estén lo suficientemente flexible como para utilizar en la forma de un tejido. Si tienes disponibilidad de muchos conejos, esta es una tarea factible y económica. El producto final, que puede ser un chaleco o una manta, involucra una completamente diferente habilidad, pero este proyecto te permitirá producir cualquier prenda que desees con tus propias pieles curtidas en el hogar.

Comienza tu proyecto.

Conejo en su medio natural.
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Adquiere una piel de conejo recién faenado. Esta es una piel verde y debe ser remojada en agua fría para quitar los restos de sangre. Si lo dejas por sí solo, la sangre oscurecerá a la piel. Remójalo en agua fría inmediatamente para enfriar la piel. Luego de media hora, la piel estará fría. Escúrrela para quitar la mayor parte del agua.

Vemos la piel del conejo.
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Toma un contenedor de plástico de seis galones (22,74 litros) y llénalo con un par de galones (7,58 litros) de agua fría. Agrega sal, alum y Saltpeter. Revuelve para que se disuelva completamente. Coloca la piel en la solución y aplícale un peso para que no flote. Utiliza una jarra de piedras. Ponte guantes de caucho. Deja la piel en la solución por aproximadamente 48 horas. Revuelve la solución algunas veces por día. Al final del primer curado, retuerce la piel tanto como puedas. No tires la solución.

Otro tipo de piel de conejo.
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Utiliza tus dedos para quitar la grasa y tejidos de la piel. Comienza por los hombros y sigue hacia abajo. Puedes utilizar una piedra porosa para este trabajo. Ten cuidado de no escarbar dentro de la piel de modo que pueda romperse. Algunos colocan la piel en un banco de estirado para facilitar esta tarea. Retira tanto tejido como puedas, enjuaga la piel en agua fría y retuerce para quitar el agua excedente.

Este conejo es apto para el proyecto.
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Agrega la misma cantidad de sal, alum y Saltpeter que utilizaste inicialmente en la solución original. Revuelve para disolver y pon nuevamente la piel en la solución. Aplica un peso para sumergirla y déjala por aproximadamente una semana, revolviendo diariamente. Estará totalmente curada cuando al sumergir un pequeño trozo de piel en agua hirviente durante unos pocos minutos no muestre ningún cambio. Si se curva hacia arriba o se endurece, precisa permanecer otro día en la solución.

El conejo visto por un niño.
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Lava la piel con detergente y quita el olor de la solución de curado. Cuelga la piel para que se seque en un colgador para secado interior, lejos del sol, viento o predadores. Déjala secar hasta que esté apenas húmeda. Comienza a trabajar la piel tirando suavemente en secciones pequeñas para suavizarla y tornarla flexible. Si se pone demasiado seca, humedece el área con una esponja y continúa frotando y tirando suavemente para desglosar el cuero. No seas tan vigoroso como para romperlo.

Alimentación del conejo.
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Frota aceite de visón sobre el cuero flexible, y utiliza la piedra porosa para suavizar la piel. Utiliza un cepillo de pelo para sacar la pelusa y procede con tu proyecto de la prenda de vestir. Tu piel está lista.

Consejo

El aceite de visón es maravilloso en tus manos. Es un agente suavizante.

Advertencias

La solución salina es dañina si se traga; sin embargo, viérterla sobre hierbas malas ya que es un efectivo exterminador, según dice la Madre Tierra.