Cómo organizar mi semana

Escrito por Kimberli Nalven

Organizar tu semana adecuadamente puede ayudarte a reducir y controlar el estrés así como también asegurarte de que tus entrevistas o tareas importantes sean llevadas a cabo de un modo oportuno. El proceso debe incluir tus proyectos laborales y personales para darte un "mapa para el éxito" manejable que priorice las actividades más importantes en tu semana y también permita que las cosas inesperadas aparezcan. El manejo exitoso del tiempo es ser honesto contigo mismo y fijar expectativas reales. La semana bien organizada gira en el buen manejo del tiempo.

Haz una lista de prioridades para la semana en una hoja de papel separada que sea categorizada por subtítulos, como trabajo, familia, personal. Si estás usando un almanaque basado en la web y electrónico como iCalendar, ve al apéndice "Notas" para realizar tus listas.

Marca los puntos en tu lista con el rotulador que debe ser hecho sobre una base diaria. En tu aplicación electrónica, marca los puntos diarios con una estrella o cambia el color de fuente para denotar la tarea diaria.

Numera cada punto en la subcategoría "trabajo" en su orden de importancia. El número uno debería ser la tarea esencial para completar y el último número en la lista debe ser el menos importante. Termina numerando las subcategorías personales y familiares del mismo modo.

Toma los tres puntos principales de cada subcategoría que están rotulados como tareas cotidianas y anótalos en tu calendario en los días subsiguientes. En el almanaque electrónico, elige "evento nuevo" e ingresa los puntos a priorizar en sus fechas, fijando notificaciones para cualquier punto que necesite una.

Registra o ingresa los tres a cinco puntos esenciales restantes de cada una de las tres subcategorías en los días que deben hacerse.

Evalúa las tareas marcadas para cada día para asegurarte de que no has sobrecargado un día o tu semana. Si te sobra tiempo y puedes añadir puntos extras en algunos días o incluso una tarea de baja prioridad, ten en cuenta agregar lo que tenga sentido. Recuerda priorizar algo de tiempo libre para ti cada día.

Agrega dos o tres tareas "flexibles" al final de cada día por si tienes tiempo extra un día y quieres encargarte de algo que usualmente no lo haces. Tener una lista de tareas adicionales flexibles te ahorrará tiempo, mantendrá tus tareas a la vista y evitará la duda sobre qué otras tareas podrías realizar.

Mantén tu lista de tareas y recurre a ella al finalizar la semana para realizar el cronograma de tareas de la semana siguiente. En tu agenda electrónica, puedes arrastrar los eventos que reaparecen la semana siguiente en el día adecuado.

Consejo

Una semana sobre cargada es tanto como una receta para el desastre como una semana sin programar. Sé realístico acerca de la cantidad de tiempo que cada tarea requiere y no olvides priorizar tu tiempo personal. Para estar en la tarea y mantener el nivel de energía para cada labor, es esencial programar el tiempo en tu semana para cuidarte a ti mismo. El ejercicio físico, los hábitos saludables de comidas y el tiempo de ocio con amigos y familia deben estar presente en esta lista. Evalúa cuánto ocio has dedicado en ti durante la semana y realiza cambios donde veas las necesidades. Usar tu "notificación" para recordarte sobre tu bienestar puede transformarse en una prioridad.

Advertencias

Para que cualquier plan funcione bien, debes estar listo para los cambios. Lleva algo de tu cronograma contigo, si es electrónico, o en un planificador y utiliza un lápiz para facilitar las variaciones. Prepárate para los ajustes en tu agenda mirando tu cronograma todas las noches. Tener un plan organizado para la semana no te ayuda si no lo miras, haz ajustes y adáptate a ellos.