Cómo limpiar la piel con sal de Epsom

Escrito por John DeMerceau
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La sal de Epsom o sulfato de magnesio es un producto natural que se utiliza a menudo para remojar los músculos adoloridos. También tiene muchos otros usos, que van desde la fertilización y el control de las plagas en las flores del jardín hasta calmar las picaduras de los mosquitos. Lavarse la cara y el cuerpo con la sal puede ser muy eficaz dado que el magnesio y el azufre, que son los componentes químicos principales de la sal de Epsom, retiran de manera eficiente y suave las capas muertas de la piel que bloquean los poros y causan imperfecciones. Puedes usar la sal de Epsom con un baño de aceite, vaselina o crema limpiadora para obtener los beneficios de este producto natural.

Combina un puñado de sal de Epsom con una cucharadita de aceite de baño en un recipiente pequeño. Frota la piel húmeda con la mezcla en la bañera o en la ducha y enjuagala con agua limpia.

Agrega 1/2 cucharadita de sal de Epsom a tu crema de limpieza facial. Masajea la mezcla con suavidad en tu piel haciendo movimientos circulares. Enjuaga tu cara con abundante agua.

Mezcla en un recipiente dos tazas de sal de Epsom con 1/4 de taza de vaselina y unas gotas de aceite de lavanda. Revuélvelos para hacer una pasta y frótala en las partes secas de la cara y del cuerpo. Retira la mezcla con una esponja húmeda o estropajo y enjuaga la piel.