Cómo limpiar el oído después de una infección

Escrito por Fiona Miller

Las infecciones del oído son comunes entre las personas de todas las edades y pueden causar dolor, fiebre e incluso que drene pus amarillento del canal auditivo. Estas infecciones pueden ser provocadas por la inflamación del conducto que conecta el oído con la garganta, que a su vez provocará un drenaje inadecuado. Como el oído no puede secarse, se producirá una infección. Luego de ésta, usa un simple remedio casero para limpiarlo y deshacerte del resto de los fluidos o de la cera.

Mezcla una solución con la mitad de vinagre blanco y la mitad de alcohol. Puedes usar tanto como desees, pero cuatro cucharadas de cada uno, combinadas funcionará bien. Utilizando una pera de goma, absorbe la solución. Vértela en los oídos (unos dos chorritos por oído). Enjuaga con agua tibia (coloca la pera bajo el agua tibia e introduce unos chorritos de agua en los oídos).

Coloca de tres a cinco gotas de peróxido de hidrógeno en cada oído.

Moja una toalla o un pañito de aseo en agua tibia y luego colócalo en tu oído afectado o en ambos. Esto ayudará a que el exceso de fluidos drene hacia afuera del canal auditivo.

Llena un calcetín o trozo de paño con una taza de sal (si estás usando un paño deberás atarlo con una banda de goma). Calienta la sal en el microondas durante 30 segundos y déjala reposar hasta que sea agradable al tacto. Colócala debajo del oído afectado y recuéstate sobre la misma. Esto debería extraer el exceso de líquido.

Consejo

Evita utilizar bastoncillos de algodón para quitar la cera. Estos pueden empujarla más profundo, dentro del canal auditivo, causando una infección. En su lugar usa una pera de goma para verter agua tibia y luego coloca el oído sobre la pileta permitiendo que la cera drene.

Advertencias

Llama a tu médico si sospechas que tienes una infección en tu oído, especialmente si sospechas que es tu bebé quien la padece.