Cómo librarse de la piel seca y escamada del rostro

Escrito por Elton Dunn
Los productos de limpieza suaves y las lociones ricas ayudan a reducir la piel escamada.
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Mientras que la piel seca es más común en todo tipo de pieles durante la temporada invernal debido a los vientos rigurosos y los temporales de frío, algunas mujeres son proclives a un cutis seco y escamado durante todo el año. Este puede ser un verdadero trastorno y una causa de comezón. La piel seca y escamada es señal de que está seriamente deshidratada. Depende de ti brindar a tu cutis los nutrientes y la humedad que necesita. Cambia tu rutina de belleza para experimentar las recompensas de una piel más suave y dile adiós a las escamas de cocodrilo.

Sección 1

Utiliza un humidificador en tu habitación para aumentar los niveles de humedad y combatir parte de la sequedad y de las escamas que afectan tu piel. El aire seco y caliente resecan tu cutis, de modo que el aporte de humedad retarda el proceso de deshidratación.

Toma duchas más breves o limita la cantidad de agua que cae sobre tu rostro durante éstas. Cambia el agua de caliente a tibia. Estas medidas reducen la sequedad de tu piel.

Utiliza un producto de limpieza o un jabón suave para el rostro. Continúa higienizando tu cara a diario, pero sólo con este limpiador.

Humecta tu cutis después de la ducha mientras tu piel aún esté ligeramente húmeda. Utiliza una loción emoliente rica. Si tienes granos y cutis seco, una loción anticomedogénica prevendrá la aparición de nuevas espinillas. Adicionalmente, hidrata tu rostro cuando regresas a tu casa, luego de hacer recados durante el clima frío.

Hidrata tu piel de adentro hacia afuera bebiendo agua y manteniendo como objetivo ingerir 8 vasos diarios de 8 onzas (0.23 lts) cada uno.

Aplícate una máscara facial humectante una vez por semana. Distribúyela sobre el cutis y déjala reposar durante el tiempo recomendado; luego, enjuágala usando agua tibia y una toalla.