Cómo hacer un molde o un protector bucal a medida

Escrito por Jill Lee
sunstock/iStock/Getty Images

Los protectores bucales ayudan a proteger tus dientes y tus encías del rechinar nocturno y de los deportes de contacto. Los protectores bucales disponibles en tiendas de artículos deportivos son baratos, pero puesto que no se adaptan a tus dientes, no proporcionan la misma protección que un molde hecho a la medida de tu boca. Además pueden dificultar la respiración y el habla. Hacer tu propio protector bucal es sencillo con un kit de "hervir y morder".

Llena una cacerola de 2 a 3 pulgadas (5 a 7 cm) de profundidad con agua y colócala sobre la hornalla a fuego fuerte hasta que alcance el punto de ebullición. Llena una fuente con agua tibia y apártala.

Coloca el protector en el agua hirviendo y déjalo allí durante aproximadamente un minuto, o durante el tiempo que se recomienda en el paquete.

Usa un par de espátulas de cocina para retirar el protector bucal del agua hirviendo y sumérgelo en la fuente de agua tibia durante cinco segundos.

Coloca el protector sobre tus dientes inmediatamente después de retirarlo de la fuente y aprieta los dientes alrededor del plástico. Mantén tu maxilar firme alrededor del protector durante un minuto para que el plástico caliente tome la forma de tus dientes.

Retira el protector y colócalo en una caja limpia o sobre una toalla de papel limpia para que se endurezca por completo. Este proceso puede tardar de una a dos horas, según el protector bucal.

Consejo

Siempre enjuaga tu protector bucal antes de colocártelo en la boca, y límpialo con un cepillo de dientes y pasta dental después de usarlo. Guarda tu protector en una caja de plástico con perforaciones.