Cómo hacer para que mis amígdalas dejen de doler

Escrito por Cameron
Tanto la amigdalitis como los cálculos amigdalinos pueden causar dolor y molestias al tragar si no se tratan adecuadamente.
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Las amígdalas son tejidos ubicados en la parte posterior de la garganta que protegen el cuerpo de bacterias y virus. Una exposición excesiva a las bacterias no sólo puede infectar las amígdalas sino también producir una afección conocida como amigdalitis, en la cuál la bacteria causa la inflamación, irritación e hinchazón del revestimiento de la amígdala. Los síntomas asociados con la amigdalitis o los cálculos amigdalinos son: dolor de garganta y molestias al tragar, fiebre, rojez de las amígdalas e hinchazón. Los siguientes consejos para aliviar los malestares en las amígdalas no remplazan hablar con un doctor acerca del diagnóstico de problemas subyacentes.

Consume líquidos tibios y pastillas para la garganta para disminuir el dolor. Hacer gárgaras con agua salada y tibia puede aliviar los malestares producidos por la amigdalitis o los cálculos amigdalinos, un desorden en la garganta que se forma cuando restos de comida y bacterias se acumulan y endurecen en la cavidad que alberga las amígdalas.

Considera tomar antibióticos de prescripción médica. Estos pueden utilizarse para tratar el dolor en las amígdalas; sin embargo, determina primero la causa del dolor subyacente y trátala apropiadamente. El uso de antibióticos puede tener efectos secundarios no deseados por lo que deben ser utilizados de acuerdo con las indicaciones del doctor.

Investiga las posibilidades de realizarte una cirugía, ya que cuando el dolor se hace crónico debido a los cálculos amigdalinos es probable que sea necesario removerlos. Un doctor es capaz de realizar este procedimiento utilizando un agente entumecedor local. Los pacientes que se someten a una remoción quirúrgica debido a una amigdalitis o cálculos amigdalinos no necesitan anestesia general.

Habla con tu doctor acerca de curar naturalmente el dolor en las amígdalas sacando los cálculos amigdalinos con una púa o hisopo húmedo.

Mantente hidratado. El dolor puede molestarte cuando tragas, sacándote las ganas de beber líquidos, los cuales son esenciales para recuperarte. Bebe agua tibia para reabastecer el cuerpo y acelerar la recuperación. El agua ayuda a purgar las toxinas del cuerpo, las cuales pueden empeorar el dolor en las amígdalas así como las enfermedades asociadas con la amigdalitis.

Trata las amígdalas de manera natural con hierbas especiales que ayudan a aliviar el dolor. El ajo y el jengibre tienen químicos y aceites que reducen la inflamación y el dolor. El jugo de limón y la miel también pueden aliviar el dolor gracias a sus propiedades antisépticas. Haz un brebaje de hierbas con una cucharadita de jugo de jengibre recién exprimido o ajo pisado, una cucharadita de miel y otra de jugo delimón en una taza de agua tibia. Haz gárgaras para reducir el dolor en las amígdalas.