Cómo hacer gárgaras con sal de epsom

Escrito por Billy Restrepo
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La sal de epsom es un compuesto hecho de sulfato de magnesio que tiene una serie de posibles beneficios. Como enjuague bucal, se emplea para combatir la halitosis crónica y los dolores de garganta, y también puede ayudar a aliviar el dolor de muelas. Hacer gárgaras con sal de epsom también sirve de germicida para mantener tu boca limpia en general. Estas sales no afectan tu presión sanguínea tal y como lo haría el sodio de la sal común.

Mide una taza de agua a temperatura ambiente o tibia, agrega 2 cucharadas de sal de epsom y mezcla bien para asegurar que la sal se disuelva. Es normal que un poco del exceso de sal se quede en el fondo y parezca sedimento.

Inclina tu cabeza hacia atrás como si fueras a beber y pon un pequeño trago de líquido en la boca. Deberías dejar los labios apenas separados. Deja que el líquido pase por la boca y que se quede donde comienza la garganta. Deberías sentir que estás a punto de tragar el líquido.

Haz una respiración a través de la garganta. Esto hará que el líquido burbujee dentro de tu boca. Haz esto durante cinco segundos, luego cierra los labios e inclina la cabeza hacia adelante para permitir que el líquido fluya desde la garganta hasta la boca. Inhala e inclina la cabeza hacia atrás y repite esto unas cinco o seis veces. Escupe el enjuague bucal de sal de epsom y enjuágate con mucha agua para deshacerte del sabor desagradable.

Advertencias

Ten cuidado de no tragar demasiada solución de sal de epsom, pues se sabe que actúa como laxante.

No consumas sulfato de magnesio si padeces de una enfermedad en los riñones.