Cómo hacer cantimploras de calabaza

Escrito por Cynthia Myers

Los nativos norteamericanos y los primeros pioneros norteamericanos diseñaron las cantimploras de calabazas. Este miembro hueco y liviano de la familia de la calabaza aún hace resistentes recipientes impermeables. Para hacer tu cantimplora, elige calabazas con cáscara gruesa, tales como las calabazas chinas o mexicanas. Cosecha la calabaza mientras aún esté verde y déjala secar en un lugar fresco y seco hasta que puedas oír el ruido de las semillas cuando la muevas.

Limpia el exterior de la calabaza seca con una solución de tres cucharadas de cloro al agua con un cuarto de galón. Sumerge la calabaza en esta solución durante 15 minutos, y luego frótala con una esponja de nylon. Deja que se seque.

Coloca el corcho cerca de la parte superior de la calabaza, pero no en el tallo, y traza alrededor de la parte inferior del corcho. Con la herramienta de perforación o de Dremel, haz pequeños orificios en los bordes del círculo que trazaste, hasta que puedas empujar una sección circular de la calabaza. Envuelve el corcho con un poco de papel de lija y utilízalo para facilitar la apertura.

Elimina todas las semillas y otros materiales del interior de la calabaza. Utiliza un pincho de metal o una percha doblada para sacar los materiales. Limpia el interior de la calabaza lo más que puedas.

Funde la cera de abeja y viértela en la calabaza. Agita hasta que toda la parte interior de la calabaza esté cubierta.

Anuda uno de los extremos de la cadena o correa de cuero alrededor de la parte más estrecha de la cantimplora. Fija el otro extremo alrededor del tronco para formar un bucle. Llena la cantimplora e inserta el tapón de corcho.

Consejo

Vierte 1/2 taza de grava dentro de la calabaza y agita vigorosamente para ayudar a aflojar el material fibroso que puede permanecer en la calabaza seca.