Cómo hacer aceite de almendras

Escrito por Tracey Brown
Almendras

Hacer tu propio aceite de almendras es un proceso relativamente sencillo que da como resultado el mejor producto para el cuidado de la piel que el dinero pudiera comprar. Según varios estudios citados en "Aromaterapia para profesionales de la salud" (p.194), el aceite de almendras puede ser utilizado para nutrir la piel seca, reducir la inflamación, generar alivio en problemas de sequedad de la piel como soriasis, es seguro para ser utilizado de forma cosmética y puede incluso reducir los niveles de colesterol. Con herramientas que son encontradas en cualquier cocina (y un poco de paciencia) puedes hacer tus propias cremas humectantes, bálsamos para labios, aceites aromáticos para masajes y más.

Coloca las almendras en la licuadora, tápala y licúalas. Empieza a licuarlas a baja velocidad y luego auméntala gradualmente hasta una velocidad moderadamente rápida.

Detén la licuadora. A medida que las almendras comiencen a convertirse en una bola, para la licuadora cada tanto para quitar la masa pegada a los costados de la misma.

Continúa licuando. Luego de varios minutos la bola comenzará a convertirse en una pasta cremosa.

Agrega aceite. Si la bola tarda en descomponerse agrega una cucharadita de aceite de oliva. Dale otro minuto y, si es necesario, agrega otra cucharadita.

Mujer sosteniendo un recipiente en la cocina.
MIXA next/MIXA/Getty Images

Una vez que tengas una pasta cremosa, colócala en un recipiente y almacénala a temperatura ambiente de una a dos semanas para dejar que el aceite se separe de la carne de la almendra.

Usa el aceite a medida que se separe de la almendra. Puedes utilizar un poco para el cuidado de la piel y para aromaterapia.

Consejo

Conserva los restos de las almendras usadas, no los deseches. En cambio, puedes usarlas si las mezclas con algunas cucharaditas de aceite de canola, una pizca de sal y algo de miel para untar en tus tostadas.